domingo, 24 de marzo de 2019

LA LIBERTAD... ¿ NOS FACULTA PARA SER IRREVERENTES ?

El día 19 de marzo pasado, al final del programa de televisión española, LOS DESAYUNOS (LD), comentaron sobre la puesta en escena teatral "Dios tiene vagina" en el teatro madrileño "El Matadero" y, dos de los contertulios, dijeron explícitamente lo siguiente: (no pongo los nombres porque los desconozco)
-el primero- "me parece bien; tienen todo el derecho de hacerlo porque en este país hay plena libertad de expresión y nos hemos ganado el derecho de ser irreverentes".
-la segunda- "yo estoy de acuerdo (con lo que dijo -el anterior contertulio) y en que tienen el derecho de burlarse de las costumbres religiosas, si quieren y hasta de hacer pornografía porque a nadie se le obliga a asistir... con tal de que no se incite a la violencia".

De veras que en nombre de la libertad de expresión ¿se puede ser irreverente?;  no es así, en España, jurídicamente hablando. Prueba de ello es que La Justicia ha impuesto multas económicas (de cuantía simbólica, es cierto) al Futbol Club Barcelona, por permitir (como terceros responsables) burlas al Rey y no respetar el Himno nacional. Y si pensamos en la vecina Francia, a la se suele tomar de referencia en el uso de las libertades (como legado de la Revolución Francesa y su filosofía socio-política) es bueno recordar que el presidente Sarkozy dispuso la suspensión del los partidos de fútbol en los que se repitieran irreverencias análogas.

Parece ser que la Ley no avala el derecho de irreverencia hacia las personas, más allá de que tengan cargos u ostenten títulos o sean ciudadanos de los llamados "de a pie".  Recordemos las veces en que personas injuriadas, en los parlamentos nacionales, han respondido a los "irreverentes que gozaban de impunidad jurídica en razón de su cargo de parlamentarios"... retándolos a que repitieran fuera del recinto parlamentario que los protegía y ante la prensa, la misma expresión de irreverencia, para poder querellarse judicialmente contra ellos.  Que yo sepa, ninguno de los valientes irreverentes lo ha hecho... porque saben que las irreverencias pueden ser punibles. 

LAS IRREVERENCIAS no están reconocidas como un derecho de la libertad de expresión. Y quienes las cometen se exponen a recibir reacciones de agresión y hasta de muerte como sucedió en  el penosísimo y lamentabilísimo caso de CHARLIE, en años pasados, porque hay varias formas de incitar reactivamente a la violencia (a lo que se refirió la segunda contertulia) y una de ellas es la irreverencia porque no faltará quien se exalte y ejerza  lo que esa-s persona-s pueda-n considerar -también, como su derecho de expresión de libertad-: "ojo por ojo". Hoy, desde la opción evangélica no es una alternativa, para los cristianos y quizás porque esto se sabe es que, los ufanamente irreverentes, esgrimen ante los cristianos su irreal pero cacareado derecho de libre expresión.

Y es que... SÓLO TENEMOS LIBERTAD Y DERECHO-S PARA HACER EL BIEN y para buscar el bien en todas sus formas posibles y con la ayuda de todos los que se interesen en esa-s dimensión-es del bien; hacer el mal, hacer sentir mal arbitrariamente a las personas, no es un derecho de la libertad de acción o de expresión de la-s persona-s, porque hacer el mal o hacer sentir mal a otros es, siempre,  un signo de insalubridad psicológica y de psicopatía social explícita, con mayor o menor gravedad recogida por los códigos legales. Y hemos de tener en cuenta que los comportamientos de psicopatía social no eximen de responsabilidad jurídica y social; mucho menos de responsabilidad moral, ética o mística.

El comentario de la segunda contertulia, en su epílogo, lo matizó con... "el no riesgo de provocar violencia", y con razón. Pero olvidó que su comentario de permisividad y tolerancia "irenista", lo estaba haciendo en un horario abierto a todos los públicos, y me preocupa especialmente el público púber y adolescente porque suele estar ávido de liberalismo y de "no-importaquismo" moral.
Me permito la osadía de pensar que, esta señora estará de acuerdo en afirmar que, si los menores de edad hacen uso de canales de pornografía ,serán los padres, tutores o maestros los que habrán estar en alerta educativa, pues los males sociales y morales que de ese uso se derivan suelen ser graves psicológicamente y, socialmente, económicamente costosos. 
Pero si ella hace propaganda a favor de la pornografía en horario abierto a todos los públicos... "¿estará haciendo uso de su libertad de expresión o abuso, que incita subliminalmente a la violencia?". ¿ O en su consciencia no es así, señora ?

En verdad, desconozco si lo que yo afirmo fue la intención, o no, de la señora aludida pero tampoco el resto de los contertulios ni el director del programa hicieron la menor mueca de desaprobación o desacuerdo, respecto de las opiniones expresadas por sus compañeros de mesa (tácitamente por respeto a la libertad de expresión de la prensa), lo que a mi parecer, les hace cómplices pasivos de lo expresado por estas dos personas en referencia.

Me han dado la impresión de que temen que al periodismo se le puedan poner límites porque están hartos de haberlos soportado y ahora preconizan la libertad irrestricta de la prensa (como mecanismo reactivo) en todas sus formas porque, según afirman,  " tienen el deber de informar " de lo que acontece en el mundo, sin emitir juicios de valor moral sobre ellos. 
Pero no es así porque, en el caso que estamos analizando: sí han emitido juicios de valor y de valoración moral en horario abierto a todos los públicos; es más, no es posible propagar una noticia, cualquiera que esta sea, sin emitir un juicio de valor aseverativo o soterrado o subliminal o más o menos manifiesto sobres los comportamientos descritos.

Pienso que estas personas que afirman tener derecho o que afirman que "nos hemos ganado el derecho" a ser irreverentes, reaccionarían, se expresarían y sentirían ... diferente... si alguien en nombre de la libertad de expresión hiciera parodia o caricatura (con facilidad de identificación gráfica) sobre dos personas, queridas, de su entorno familiar. En este caso hipotético, inventado por mi, ¿se sentirían violentados o, incitados a la violencia o, experimentarían la impotencia de ser esclavos de sus afirmaciones?

¿ Qué hacer frente a las provocaciones, cada vez más frecuentes, de los que hacen uso del supuesto derecho a ser y/o expresarse irreverentemente ? Tres acciones: las dos primeras nos corresponden a todos los adultos, sin restricción, y la tercera a quienes tengamos responsabilidades educativas.
  •  Denunciarlos por todos los medios, jurídicos y de comunicación social, a nuestro alcance y esperar la acción de los sistemas de justicia que normalmente llegarán tarde, pero llegarán de algún modo, dejando antecedentes que luego podrán ser usados con eficiencia legal-coercitiva. 
  • Reaccionar con indiferencia pasiva y con mutismo social ante sus hechos, porque todos son comportamientos social-histéricos de cuyas raíces (los que los ejecutan) no siempre son conscientes y que se suelen extinguir con quienes los protagonizan porque no suelen tener ningún aporte para con la "verdad trascendente y porque estéticamente son grotescos".
  • Hacer pedagogía  social e histórica -explícita- con los niños y adolescentes, al respecto de lo que es y debe perseguir la libertad, para que del mal socio-psicológico, denunciado, puedan aprender a respetar, a defenderse y defender a las personas vulnerables y ayudarles a librarse de las "reacciones emocionales perversas" que con distintas tonalidades caracterológicas se suscitarán en ellos, por contingencia necesaria.
La libertad y la verdad guardan relación biunívoca (porque se implican necesariamente en todas las acepciones que el desarrollo social ha inventado) y si una de las dos falla, la otra sólo existe desde las expresiones de perversidad, es decir, desde la psicopaticidad en mayor o menor grado.  Dicho de otro modo, somos personas libres (de manera saludable) cuando pensamos, nos expresamos y actuamos ayudando a otras personas a descubrir la verdad que buscan sin imponerles nuestra forma de entender la verdad. Y nos comportamos verazmente, nos expresamos verbalmente con veracidad y pensamos  verazmente en nuestro fuero interno, cuando apoyamos la libertad de los demás.

Estas dos dimensiones  -libertad para la verdad y verdad para ser libres- son incompatibles con la irreverencia porque la irreverencia es siempre un mecanismo de agresividad contra alguien y subliminalmente una forma de incitación a la violencia.







domingo, 3 de marzo de 2019

LA PEDOFILIA, LA PAIDOFILIA Y LA PEDERASTIA... PANDEMIA CRIMINAL, MANÍACO-GENITAL: ¿ QUÉ NOS PASA EN ESTE MOMENTO HISTÓRICO?

 
Este post, que comparto con todos para reflexión y diálogo que nos permita buscar juntos pautas de solución, al problema enunciado, está motivado por uno de tantos reenviados del WhatsApp que recibí de un amigo; por la respuesta que le remití y, por el acontecimiento que en el Vaticano han protagonizado los líderes de las Conferencias Episcopales de la Iglesia Católica... respecto de este tema que yo califico de pandemia criminal, en la sociedad actual.

Este comportamiento de abuso sexual, de criminalidad infantil y misoginea y de impunidad político-social no es nuevo en las diferentes sociedades en las que nos acogen y nos asociamos; ha sido una lacra que se ha perpetuado en la historia de la humanidad porque nos empeñamos en ser "HUMANOS, MUY HUMANOS, DEMASIADO HUMANOS" (en boca de Nietzsche). Porque nos auto-engañamos al atribuirnos el derecho de ser humanos-libres, para no asumir la obligación de ser personas-humanas-libres. Nos convencemos de que ambos conceptos (seres humanos y personas humanas) son idénticos y, estoy convencido al analizar la historia de la humanidad y sus distintas sociedades, y al pensar mi propia historia, de que no es así. (me permito remitirles al post del 28 de enero de 2018, para mayor abundancia)

Les transcribo el whatsapp recibido y que probablemente puedan haber leído ya, y la respuesta que me mereció:
 
(sic) " CARTA DEL EMPRESARIO JUDIO, SAM MILLER, A LOS CATÓLICOS, EN DEFENSA ANTE LOS ATAQUES A LA IGLESIA CATÓLICA, POR CASOS DE PEDOFILIA. Posted by Oficina JM / enero 21, 2014.
SAM MILLER ESCRIBE SOBRE LOS CATÓLICOS,  prominente hombre de negocios, judío, de Cleveland:
¿Por qué los periódicos realizan una venganza  contra una de las instituciones más importantes que tenemos hoy en los Estados Unidos, es decir, la Iglesia Católica?¿Ustedes saben que la Iglesia Católica educa a 2,6 millones de estudiantes cada día a un costo para la Iglesia de US $10 billones, lo que representa un ahorro para los pagadores de impuestos de US $ 18 billones? Los que continúan estudios de grado representan el 92%.
La Iglesia tiene 230 universidades en USA, con una población de 700,000 estudiantes.
La Iglesia Católica tiene un sistema de organización de no lucro de 637 hospitales y atiende a 1 de cada 5 personas en tratamiento hospitalario, en todo sentido, en este país.

La prensa ha echado la culpa a la Iglesia Católica de la enfermedad de pedofilia, lo que es tan irresponsable como culpar a la institución del matrimonio, del adulterio.
 
Permítanme darles algunos datos que los católicos deben saber y recordar. Por ejemplo, el 12% de 300 clérigos protestantes encuestados, admitieron haber tenido sexo con un miembro de su iglesia; el 38% reconoce haber tenido algún contacto sexual inapropiado.
Según un estudio de la Iglesia Metodista el 41.8%de mujeres-clérigos reportaron comportamiento sexual no deseado; el 17 %  de las mujeres laicas han sido acosadas sexualmente.
Mientras que el 1.7% de los clérigos Católicos han sido encontrado culpables de pedofilia, el 10% de los clérigos Protestantes han sido hallado culpables de pedofilia.
 
Éste no es un problema católico. Un estudio realizado de los sacerdotes católicos en los EEUU muestra que la mayoría son felices de ser sacerdotes, y más en los que hubieran esperado serlo y que si se les diera una segunda oportunidad hubieran escogido ser sacerdotes, aún en esta situación infame que la Iglesia Católica está sufriendo.

La Iglesia Católica está sangrando por heridas internas.  La agonía que la Iglesia siente y sufre no es necesariamente culpa de la Iglesia.  Uds. han sido heridos por un pequeño número de sacerdotes descarriados, que seguramente ya han sido despedidos.
 
Caminen con su frente en alto.  Siéntanse orgullosos de pertenecer a la organización no gubernamental más importante de los EEUU.Recuerden lo que dijo Jeremías: -Deténganse en los caminos, miren y busquen las rutas antiguas, donde están las sendas correctas y escojan seguir por ellas y encontrarán descanso para sus almas-
Estén orgullosos de dar testimonio de su fe con reverencia y conozcan lo que su Iglesia está haciendo por otras religiones. Siéntanse orgullosos de ser católicos "

Respuesta a mi amigo y a todos-as los-as dialogantes:
 
Es triste, muy triste constatar que la incontinencia invade la vida de nuestro mundo actual, y que si analizamos la historia de guerras fratricidas, la incontinencia ha sido la causa de los conflictos bélicos y no las necesidades por la subsistencia de los pueblos.
Que la violencia sigue siendo el modus operandi de los seres humanos, facilitada ahora por el uso masivo de las tecnologías electrónicas.
Que somos humanos, muy humanos, demasiado humanos, casi sólo humanos. Existen, en todos los tiempos, íconos que nos asombran por el salto trascendente que hacen de su vida y a esas personas las llamamos con admiración, santos o héroes, pero no cambian el ritmo de la humanidad
Que para ser, decir y obrar como personas humanas no basta un título o un objetivo o una habilidad competitiva, para usar un término actualizado.
Que ser personas entre personas y para los humanos, se necesita FE en la persona que puede llegar a ser cada ser humano. FE es adhesión a una persona, y no creencia que es siempre expresión de una duda; la FE sólo puede darse entre las personas y hacia las personas.  Si los clérigos aludidos en los crímenes de pedofilia hubieran actuado su FE, en coherencia con la sentencia evangélica de Mt 19, no tendríamos que lamentar esta infamia desde la confesionalidad formal.
Que la falta de FE o, dicho de otro modo, la visión o la falta de visión del Absoluto que inhabita en las personas, y que nos capacita para ser deitáticas en la historia individual y de la humanidad... es la razón de los abusos, esclavizaciones y de los crímenes sexólicos de hoy y ayer, sin importar quien los protagonice (clérigos, laicos, políticos, padres, familiares, conocidos o traumatizados)
Que necesitamos, además, perseverancia en la adhesión a la grandeza deitática que tenemos las personas, como potencia de ser, que es el fruto de la ESPERANZA
Que la FE y la ESPERANZA vividas... en y con las personas humanas... son las razones que engendran la POTENCIA y la FUERZA de la CARIDAD (FUERZA o virtud; fuerza de las virtudes que intencional y perseverantemente desarrollemos  las personas).
Que la caridad que guía el conjunto -en expresión matemática- del (Amor  x  Justicia) es la única forma eficiente de revertir este estigma filogenético que arrastramos de ...
 
Homo hominis lupus... por... HOMO HOMINIS PHILIUS DEI
 
Que las fuerzas = virtudes de la Fe, de la Esperanza y de la Caridad... liberadoras del estigma etológico, no se pueden alcanzar desde la individualidad, desde la soledad, desde el solipsismo... porque es un trabajo agotador y con el tiempo involucionamos quasi  inconsciente e involuntariamente hacia los estadíos etológicos (animalescos)
Que las fuerzas de la Fe de la Esperanza y de la Caridad sólo pueden ser vividas incrementativa y consistentemente en las colectividades, en las familias o en las parejas como última instancia, porque...  
 
La caridad no son dádivas ni solidaridad ocasional; la caridad es honestidad de vida ... renovada cada día, controlada cada día, impulsada cada día.  Y esto no se puede desarrollar desde la individualidad; porque ésta se fatiga y se agota.

NOTA: Las virtudes (o fuerzas) de la FE, de la ESPERANZA  y de la CARIDAD son dimensiones de la potencialidad mística-humana... que por igual pueden ser desarrolladas... desde la confesional-teológica que desde la conciencia social-laica, porque son fuerzas potenciadoras de nuestro ser personas, entre personas y para las personas.
La confesionalidad teologal de las mismas, sólo añade un contexto socio-cultural.

sábado, 23 de febrero de 2019

¿ EXISTE LA MUERTE ? ALEGRÍA vs. MUERTE

¡ Qué perogrullada hacerse este cuestionamiento ! 
 
Todos los sabemos..., de veras ¿todos lo sabemos? !Claro!...Todos vamos a morir... Sólo una cosa es segura en este mundo, la muerte... De morir nadie escapa... Sin muerte no hay resurrección... Los novísimos son muerte, juicio, infierno y gloria... No hay mal que dure cien años ni cuerpo que resistirlo pueda... etc., etc., etc.

Pero, ¿realmente existe la muerte?  ¿La muerte es un ente real? ¿ O es un concepto, una idea, una ideología, o una alegoría de la que hablan pintores y poetas?  
¿ Para qué sirve preguntarse esto ?

Si fuera real ¿cuál es su esencia y su contenido perceptual ?  ¿ Porqué, si es real, provoca miedo o malestar evocarla ? ¿ O la muerte es una apertura a una dimensión sin medidas ni controles y por eso provoca en nosotros incertidumbre, perplejidades y miedos ? ¿O es lo que hoy, en específicos foros de comunicación se llama:  "puertas dimensionales"?

Acerquémonos a un "cementerio" o a un "camposanto" (aunque sea mentalmente).  Si cementerio... "dormitorio"; que eso quiere decir la palabra cementerio. Si camposanto..."lugar de cultivo seguro", que eso quiere decir la palabra camposanto. 
Si alguien duerme en un cementerio, ya despertará (evangelio) y si hay cultivo en un campo, ya crecerá.

Todo lo viviente se regenera, o se deteriora, o se descompone; si se re-genera, re-vive; si se deteriora se modifica y si se descompone, se transforma, porque... conforme a las leyes de Joule "nada desaparece en la naturaleza sino que todo se transforma".

¿Dónde está la muerte, dónde está mi muerte, dónde su victoria? reza una canción desafiadora, de segunda mitad del siglo XX . Pero en estos versos sólo hay creencia, es decir, una duda razonable; no hay ni certeza absoluta de que la muerte exista, porque la certeza sólo dimana de la experimentación y la supuesta muerte no se puede replicar; tampoco existe fe en la muerte porque la FE = ADHESIÓN sólo existe entre personas.
La fe no existe entre ideologías y personas que solamente condiciona obsesiones, es decir, desequilibrios psico-emocionales con mayor o menor trascendencia y, por lo mismo, con mayor o menor grado de desequilibrio mental. 
Tampoco existe fe entre conceptos o ideas y las personas, porque esta asociación sólo genera entelequias con mayor o menor experiencia fruitiva de contenido estético, cognitivo y poético.
 
 
¿ Qué existe, pues, en el devenir permanentemente cambiante de nuestra existencia ?... METABOLISMO es decir, expresión de la vida en cambio permanente. 

Este es el concepto experiencial -y prácticamente único- de las distintas manifestaciones culturales de los japoneses: la vida y su evoluciones. 

Para los occidentales judaico-cristianos este concepto-emotivo puede parecernos limitante pero en esa cultura ha regido toda su metamorfosis socio-cultural, por siglos de aislamiento (propio de los archipiélagos)

La vida como centro del desenvolvimiento de un pueblo, debe tener valor porque de no ser así el concepto o las personas que lo han vivenciado habrían desaparecido y es evidente que no es así; siguen viviendo, cambiando, desarrollando el metabolismo propio de la vida en lo personal y en lo social-histórico.

Los occidentales solamente hemos añadido un adjetivo a la vida... eterna, vida eterna... pero no hemos cambiado su contenido y, para colmo de males, sólo le hemos añadido la contraposición depresiva de la muerte y el miedo a la muerte eterna.
 
El metabolismo de la vida está sometido al desgaste "entrópico", es decir, sometido a la pérdida de energía calórica y cuando el equilibrio es perfecto entre el calor de los cuerpos o de nuestro cuerpo y el entorno en que nos movemos... se suspende el movimiento, desaparecen los cambios y sobreviene lo que denominamos -falsamente- muerte. Digo, falsamente, porque lo único objetivo es la falta de movimiento; la muerte es un concepto sin contenido ontológico.
 
El contenido ontológico de la vida es el movimiento y por eso decimos metafóricamente que un río tiene y genera vida y una laguna si no es alimentada o drenada por un río, genera la putrefacción y con ella la muerte.


 

Por mientras exista movimiento, la vida evoluciona, se transforma y genera la alegría de los estados emocionales que producen en nuestro cerebro, todas las manifestaciones de éxito. Mientras haya vida, es decir, acción metabólica generadora de cambios, la mutación será exitosa.




 

La vida produce: ALEGRÍA (de vivir), FUERZA VITAL (para cambiar) y
 PAZ INTERIOR ( en el éxito) 
Si nos falta alegría, fuerza vital y paz interior... tendremos síntomas de CARECER DE VIDA o de que ésta es endeble y enfermiza

 
Si la vida es cambio; necesitamos arriesgar y cambiar en cada una de las dimensiones en que la vida se manifiesta: en nuestro cuerpo, en nuestra mente y en nuestro espíritu; de otro modo no viviremos o lo haremos lánguidamente.
 






lunes, 22 de octubre de 2018

¿ POR QUÉ LAS PAREJAS, QUE REALMENTE SE AMAN, SE HACEN SUFRIR? - 2


Como continuidad del post anterior analizaré las conductas que más frecuentemente generan frustración, en las pareja que se aman:

Los cambios de modo de trato y de humor:

Suelen tener tres causas que se expresan simultáneamente: 1- conciencia-s de pérdida-s de protagonismo en la relación y en la vida diaria; 2- conciencia de pérdida espacios de comodidad y habituación; 3- conciencia de pérdida de autonomía.
Recordemos que toda pérdida genera frustración y ésta, agresividad.  Ante toda sensación de pérdida su mecanismo de reacción será la agresividad y, por consiguiente, toda manifestación de agresividad, no motivada por la interacción, será denunciadora de conciencia, más o menos explícita, de emoción de pérdida. Creemos que estamos perdiendo "algo".

La reanudación del trato deferente no tendrá solidez mientras hagamos recidivas (las repeticiones de la conducta frustrante y de la sensación de agresividad) que se constituirán en mecanismos de reforzamiento del deseo de no cambio, porque nuestra pareja no está cómoda con las pérdidas que la nueva situación le impone.

La atención y suplencia de la pareja con otras personas: a los padres, sobrinos, hijas, pacientes, clientes (la dedicación profesional) tiene dos raíces: 1- los modelos de personas de éxito que nos hayan enseñado -por transferencia de roles- ese proceder para tener éxito; 2- el modelo de uno de los padres, quien consolida el éxito supliendo las carencias ajenas y pautando comportamientos. (La moralidad de los mismos, es irrelevante respecto de los aprendizajes inducidos).

Este espacio de aprendizaje de “bienestar” nos otorga poder y nos resultará muy difícil renunciar a él y, consiguientemente, intentaremos “enseñar” a quien esté en nuestro derredor la bondad de tales actos y de nuestro proceder. En la búsqueda de espacio de bienestar tiene especial valor la relación laboral-organizacional, con el que intentaremos reforzar nuestro proceder como espacio de “comodidad” y, por paradójico que parezca; la actitud servicial consolida el-os poder-es y se constituye en espacio de comodidad y bienestar aunque tenga apariencia de sacrificio (altruismo, filantropía, apostolado).

En la relación de pareja buscaremos la complicidad de otras personas y no la verdad de los objetivos de vida que perseguimos, pues frente a la conciencia de pérdida-s de protagonismo, esta estrategia es un espacio de compensación plausible pero falaz (cuando menos subjetivamente) con lo que tarde o temprano quedaremos al descubierto en nuestro intento de manipulación.

En el espacio hipotético de “paternidad” éste será, fácilmente, un campo de batalla-agresiva cuyo pronóstico es impredecible de ser analizado con veracidad, teniendo en cuenta lo dicho en el párrafo anterior.  De no hacerlo, la paternidad se convertirá en otro mecanismos de agresividad y de frustraciones mutuas, enmascaradas por la moral parental.  El-as hijos-as pasarán a suplir, en prioridad, a la pareja y con este comportamiento terminaremos siendo infieles a la pareja y a los hijos.  Los hijos son “segundos”; la pareja es primero; mucho tendríamos que aprender, al respecto, de la moral de los animales sub-humanos.

Los modelos parentales: “De tal palo tal astilla” y “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Cuando el conflicto de pareja es manifiesto no es fácil juzgar cuál de los dos modelos es más nefasto porque ambos tienen la inmoralidad de la parcialidad,  el sesgo por consigna, y la explotación de los demás por objetivo. En la relación de pareja a consecuencia de los modelos parentales habrá frecuentemente conflictos de interés que, o son asumidos por cálculo de costo-beneficio, o se acumulará la frustración hasta niveles de insoportable agresividad.  Cuan realista es la sentencia evangélica de que “para construir un reino, hay que renunciar al legado de los padres”, (cf. Lc. 14, 26) por muy duro que pueda parecer tal aserto. La superación de la dependencia de los modelos parentales (que no indiferencia ante los mismos) tiene impredecible pronóstico. Se suele constituir en “no negociable o línea roja”. Asumir el reto de superación de estos condicionantes de dolor y/o sufrimiento, es sólo posible desde la  guía de la “Esponsalidad” como filosofía de vida y de espiritualidad, pues tendremos que asumir riesgos desde los físicos hasta los sociales, profesionales, morales y místicos.

Los aprendizajes sociales: Son los de menor importancia pues cambian en el tiempo por motivaciones emocionales y son relativamente fáciles de asumir y cambiar, si se fijan las reglas económicas de convivencia -claramente- y se respetan, con generosidad, por ambas partes. De incumplirse las reglas unilateralmente estaremos ante la recidiva de emociones de frustración y de repetición de los aprendizajes de los modelos parentales, con los cuales se trataremos de compensar las emociones de pérdidas.  En estos casos habrán de afrontarse tales recidivas con claridad, entereza y firmeza a la par que sin extremismos extravagantes. Éste es uno de los espacios en los que repetimos más fácilmente los modelos parentales, especialmente si nos favorece poder anclarnos en nuestros márgenes de confort social o personal. Pero es también uno de los cambios con menor costo porque nos otorga, también, emociones de autonomía e independencia. Los aprendizajes laborales: Se consolidan tanto en cuanto nos ofrecen seguridades económicas, sociales de poder, de autonomía relativa igualdad, de acuerdo  con la  jerarquía pre-establecida.

Cuando este orden se violenta estaremos ante una denuncia encubierta de crisis grave en la relación interpersonal.  Lo laboral y/o social es sólo una expresión histérica, encubridora de la crisis interpersonal, por los espacios de poder y pérdidas.
 
Y, entonces, el amor en pareja, para hacer de esta opción de vida el objetivo de desarrollo interpersonal... lleva inherente el dolor de la renuncia (casados = casación = anulación del modo de vida de solteros = solitarios) que se transformará en SUFRIMIENTO si uno o los dos miembros de la pareja es infiel al compromiso de la renuncia.
 
Si, por el contrario, mutua y/o alternativamente se denuncian con claridad y delicadeza los actos de infidelidad-es (las genitales son las de menor valor, por desacostumbrados que estemos a pensar así) y se comprometen a apoyarse en la superación del dolor inevvitable de la-s renuncia-s... la vida de pareja se convertirá en un DISPARADOR EFICIENTE del desarrollo personal e interpersonal
 
(En esta dirección se orienta el contenido del post tras-anterior)
 

 

¿ POR QUÉ LAS PAREJAS, QUE REALMENTE SE AMAN, SE HACEN SUFRIR? - 1

Tiempo atrás una paciente me regaló un afiche con una rosa esplendorosa y un eslogan que decía: EL VERDADERO AMOR NO HACE SUFRIR.  ¿Es esto posible y es verdad?
Mi respuesta será un poco extensa, por lo que se la ofreceré en dos post consecutivos (1 y 2)

Nos hacemos sufrir con nuestros comportamientos y, entonces, el sufrimiento es efímero, de muy corta duración y no deja la huella del recuerdo.
También nos hacemos sufrir con nuestras conductas y, entonces, la reiteración del comportamiento ofensivo (conducta es la reiteración de algún comportamiento) empieza a dejar huella y genera mecanismos reactivos "de muchas formas y colores" y comienzan las dudas de si por amor hay que tolerar y olvidar las molestias que nos causa la pareja o no hay que tolerarlas.
Pero, cuando nos hacemos sufrir habitualmente, predeciblemente y recíprocamente, entonces nos cuestionamos si hay amor y si el amor tiene que ser sufriente o, por el contrario, el verdadero amor no debe hacernos sufrir.
Aclarar estos cuestionamientos e interrogantes requiere de conceptos precisos sobre cómo se generan los comportamientos, las conductas y los hábitos, por igual si son aflictivos que si son gratificantes, porque son aprendizajes.

Lo primero que hemos de tener en cuenta es que “lo que vivimos o hacemos “ a nivel de los ribosomas de nuestras neuronas, establece núcleos corpusculares de memoria de los aprendizajes que las vivencias y comportamientos han condicionado. Toda vivencia se transforma en aprendizajes.
 Estos aprendizajes neuroquímicos, multiplicados por las conexiones dendritales en conexión con otras experiencias y aprendizajes correspondientes o similares, con los que pueden establecer relación de similitud… se repetirán en nosotros, sí o sí, salvo que estemos en estado de alerta para modificarlos, para cambiarlos por otros contrapuestos o para canalizarlos hacia experiencias creativas, que nos sirvan de compensación ante las pérdidas que los cambios nos imponen. Los cambios  -siempre nos imponen emoción y conciencia de pérdidas- que nuestro cerebro se niega a aceptar. Esta negación del cambio es lo que denominamos “espacios de confort o bienestar" y es lo que expresa la sabiduría popular cuando dice “preferible lo malo conocido a lo bueno por conocer".

Los cambios que intencionalmente nos imponemos, generan en nosotros conciencia emocional de frustración  que transformamos en comportamientos agresivos dirigidos hacia los demás, hacia nosotros mismos o en ambas direcciones  (a causa de los sentimientos o complejos de culpabilidad que podamos experimentar). Frustración y agresividad son concomitantes, siempre, con mayor o menor intensidad pero la dupla es inevitable sin importar si los controlamos o no.
 
Cuando los comportamientos o vivencias son caracterológicos, orgánicos o metabólicos, los aprendizajes tienden a fijarse como indelebles y a establecerse en nosotros como mecanismos obsesivos y/o adictivos. Las obsesiones son siempre adictivas, sin importar si nos causan bienestar o perjuicios porque tienen su raíz en el instinto de supervivencia del que pocas veces tomamos conciencia.
 
Cuando el proceso de aprendizaje hunde sus raíces en los modelos que tuvimos (o nos impusieron) en la infancia y/o adolescencia, difícilmente nos percatamos de la dependencia en que estamos y, consiguientemente, no valoramos la moralidad de los mismos con objetividad. En consecuencia no solemos tener conciencia de lo negativo de ellos ni del dolor que causamos en los que nos rodean. En estos casos nuestra conciencia queda adormecida por la-s costumbre-s.

Los cambios comportamentales, opuestos a los aprendidos inicialmente, no se consolidarán antes de 6 meses de ejercitación y si en este período se presentan recidivas, el tiempo de remisión del aprendizaje antiguo y consolidación del nuevo se ha de contabilizar otra vez, como nuevo período de 6 meses,  hasta lograr romper toda recidiva.  (un ejemplo del organismo, al respecto, es la menopausia; no se fija sino luego de 12 meses contados a partir del último sangrado, sin importar si es mucho o poco o si ha habido saltos de meses en la no presencia de sangrado)

Luego de la remisión trabajada a través del aprendizaje de nuevos comportamientos (y contrapuestos a los iniciales), habrán de ser objeto de vigilancia, análisis y evaluación con una periodicidad no menor de un año; de otro modo los aprendizajes iniciales se reactivarán espontáneamente o motivados por acontecimientos o personas nuevas, pues ningún aprendizaje se extingue completamente.

A la luz de estos 7 criterios hemos de analizar los comportamientos propios y los de los demás, sin importar que nos parezcan episódicos o circunstanciales, buenos o malos, leves o graves. Estos criterios de valoración moral, son irrelevantes pues todos son acumulativos.  Habremos de descubrir los mecanismos de aprendizaje que encubren y así juzgar su valor, para nosotros, nuestros proyectos de vida y para el valor que pueden tener para los demás. 
 

jueves, 20 de septiembre de 2018

LA "PALABRA DADA" Y LA RENOVACIÓN DE SU PUESTA EN VALOR, ASEGURA LAS FIDELIDADES DE LAS PAREJAS


La comunicación saludable entre las personas comienza hablando, usando la palabra, dialogando.

Y todo ENTENDIMIENTO comienza con LA PALABRA, con una palabra: SÍ, que equivale a decir "he descubierto el valor que, para mi, TU tienes.
Así comenzó la relación con nuestra pareja de vida; se inició descubriendo la bondad, la belleza y las virtudes de la otra persona y se lo reconocimos hablando, dialogando.

Y una vez que entre ambos hubimos intercambiado la admiración mutua y la confesión de que con la otra persona creíamos y queríamos enriquecer mutuamente nuestras bondades, nuestras bellezas y nuestras virtudes… establecimos un acuerdo: EMPEÑAMOS NUESTRA PALABRA para hacer eficiente el enriquecimiento que soñamos, y confesamos públicamente que estábamos EN-AMORADOS, es decir, LA PALABRA empeñada hizo que nos FUSIONÁRAMOS, POR AMOR, EN EL AMOR.

Ahora bien, “la palabra empeñada” puede estar sellada, o no, por un "contrato público", o por un "sacramento" para los teístas; en ambos procedimientos  guiados por los criterios de VERDAD, CREATIVIDAD Y FIDELIDAD.
( la palabra sacramento significa juramento y de manera impropia es llamado, entre los cristianos, sacramento del matrimonio, porque debería ser llamado Sacramento de la Esponsalidad, regido por los criterios de la Palabra de Jesucristo, expresada en los evangelios).
 
- Verdad; nuestra palabra, lo que dijimos, lo que prometimos, lo hemos hecho ante la sociedad o  ante la sociedad y Dios  (para los teístas cristianos... “la Palabra estaba con Dios y era Dios”); hemos puesto por testigo a la Sociedad o a Dios, de que la cumpliremos.

Creatividad; Nuestras palabras, nuestras conversaciones tienen que producir vida y no muerte; gozo y no dolor; reconocimiento del valor del-a otro-a y no rechazo y humillación; obras buenas y no criticonería o chismorrería. (para los cristianos... En Él estaba la vida y la vida era la luz de la humanidad”); nuestra palabra nos compromete a crear formas de vida.

 - Fidelidad; la palabra ha iluminado el desarrollo de la humanidad y la ha guiado hacia la personificación de la humanidad a través del desarrollo de los “derechos humanos” para que todos seamos tratados como personas. (para los cristianos   “Esta luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no han podido apagarla” a lo largo de la historia del cristianismo, sino por el contrario) Nuestra palabra empeñada tiene que honrar y desarrollar a nuestra pareja reconociendo sus derechos en todo lo que ella tiene y en todo lo que es y en todo lo que ella vale: es decir, en la expresión de su cuerpo, en su desarrollo psicológico y en su vida espiritual.
(nota: las sentencias evangélicas corresponden al evangelio de S Juan, capítulo 1; 1-5)

Pero es cierto y evidente que el paso del tiempo no nos favorece para lograr estos objetivos y nos va llenando de cansancio, porque “hasta lo bueno cansa” ("buena es la gallina pero, a diario, amarga la cocina" reza un refrán)  y necesitamos, periódicamente, tomarnos tiempo para re-avivar el valor de la “palabra empeñada”.

Como todo en la naturaleza cósmica y en la vida funciona en base 3, les propongo que cada 3 meses, dediquemos 3 semanas para la restauración de la FIDELIDAD a la “palabra empeñada”.  El método es sencillo: nos vamos a fijar en el cuerpo, en la psique y en el espíritu de nuestra-o esposa-o, o pareja, de la manera siguiente

-          Primera semana, cada día vamos a estar atentos para descubrir la belleza, la bondad y las virtudes que nos inspira su cuerpo, su mente y su espíritu,  y se lo diremos al final de cada día… “hoy me ha gustado en tu cuerpo… en tu mente… y en tu espíritu…

-          Segunda semana, cada día vamos a pedir a nuestro-a esposo-a, o pareja, lo que queremos que haga en beneficio de nuestro cuerpo, de nuestra mente y de nuestro espíritu y se lo pediremos al comienzo del día… hoy quiero recibir de ti en mi cuerpo… en mi mente… y en mi espíritu…

Con la preparación de estas dos semanas, tendremos la autoridad moral para pedir cambios a nuestra-o esposa-o, o pareja.

-          Tercera semana, cada día vamos a pedir a nuestra-o esposa-o o pareja, al comienzo del día,  lo que deseamos que cambie PARA SU BIEN-ESTAR … hoy te propongo que cambies en tu cuerpo… en tu psique… y en tu espíritu.

Este método será eficiente para re-avivar mutuamente las FIDELIDADES, a la “palabra empeñada”, desde las 3 dimensiones que tiene nuestra persona. La dificultad para ejercitar el método propuesto se presenta en tres momentos: decidirse a hacerlo -en pareja-; perseverar los 3 primeros días hasta romper el "no sé como hacer"; salir de nuestra pereza.
 
Terminada estas experiencia podremos cantar el salmo 33, cada 3 meses, reconociendo la belleza de nuestra "palabra empeñada y restaurada" en nuestras vidas VERACES, FIELES y CREATIVAS:
 
 
La Palabra del Señor es verdadera
Y sus obras demuestran su fidelidad,
Por la Palabra del Señor fueron hechos los cielos
Por el soplo de su boca, todos los astros
(Sal. 33, 4 y 6)



lunes, 10 de septiembre de 2018

ANTIDEPRESIVO EFICIENTE…VIVIR DIALOGANDO

No pretendo con el contenido de este post ofrecerles ni el antídoto ni la cura universal para todas las formas de depresión, pero sí para las dos formas de depresión más frecuentes en nuestro tiempo: la depresión melancólica y la depresión reactiva.

Es claro lo que dice la sabiduría popular... "los males nunca vienen solos" y, claro está, la acumulación de los "males" nos causa, en el mejor de los casos, fatiga y frustración.

Si fatiga... el riesgo es la depresión melancólica, es decir, la visión sesgada de todo, de todos y de cuanto nos ocurre, desde la perspectiva (o mecanismos de defensa) del NO (no puedo, no hay remedio, no necesito), de la HUIDA (esperemos a ver qué pasa, más adelante, mañana veo), del DESALIENTO (me siento morir, esto no es lo que pactamos, es injusto, no valgo, nadie me necesita).

Si la frustración... la consecuencia es la depresión reactiva o agresividad contra nosotros mismos o contra los demás, o las dos cosas juntas. 


- Contra nosotros, poniéndonos las trampas de dejar de ser lo positivos, lo valiosos, lo rectos, lo íntegros y lo honestos que habitualmente somos.  En suma poniéndonos en la tentación de hacer las cosas mal o menos bien de lo que podemos hacerlas porque... "para lo que sirve que nos sacrifiquemos... al final sacan provecho todos, menos nosotros... todos disfrutan menos yo... soy un tonto-a útil"  Y, consiguientemente, terminamos haciendo como los demás o como creemos que actúan los demás. Nos hipotecamos, en fin de cuentas con el peor banco: "como los demás". Porque hemos aprendido a experimentar miedo de ser diferentes de los demás y de vivir en soledad.
- Contra los demás, porque nos dan motivos para indignarnos y a los que tenemos que responder con fuerza, con signos de poder "para que no confundan bondad con debilidad".  Todo puede ser cierto y justificado (es decir, nos mentimos elegantemente porque ocultamos, con el poder, nuestros miedos) pero no dejará de ser una expresión de debilidad que ejercitaremos con mayor fuerza contra los más débiles (contra nuestros hijos, contra nuestra pareja, contra nuestros subalternos en el trabajo, contra nuestros ancianos, contra nuestros vecinos) y, con mayor cautela, contra los fuertes para pactar con ellos hasta tener una mejor oportunidad (contra nuestros empleadores, contra nuestros políticos, contra nuestros financiaros, contra cualquier autoridad jerárquica -civil o religiosa-).
En suma, porque nos es más fácil obrar como humanos que manifestarnos como personas humanas (saliendo de nosotros, de nuestras conveniencias, de nuestras formas de pereza para escuchar a los que nos rodean).

Las alternativas saludables ante estas expresiones contrapuestas de depresión son:

  1. ... el tiempo de silencio sanador (de nuestras ansiedades caracterológicas), seguido del diálogo que necesariamente debe comenzar con el perdón misericordioso porque de lo contrario, el silencio no habrá sido sanador sino auto-torturador mental. “Perdonar setenta veces siete” (sentencia evangélica).  Porque el mal del pasado no será, nunca, reversible ni cuantificable (ni mucho, ni poco, ni mediano) "Al mal paso, ponle prisa; lo pasado, pasado queda" se suele decir en el argot popular.
  2. ... escuchar a los interlocutores.  Probablemente en lo que oigamos habrá algo bueno y algo malo, algo verdadero y algo falso.  Lo inteligente es rescatar lo que de positivo nos ofrezcan para tomar decisiones nuevas y asumir el riesgo de las mismas. “Sabio es quien sabe usar de lo nuevo o de lo antiguo según convenga”  (sentencia evangélica). Porque no es sabio el que triunfa sino el que construye.
  3. … tender puentes, una y otra vez, sin desfallecer, ofreciendo oportunidades nuevas de diálogo, “sin desmayar” ante las formas diversas de acogidas y de rechazos que recibamos. Porque lo inteligente es saber perder o RENUNCIAR a nuestras apetencias legítimas, para seguir viviendo con la libertad de la VERDAD y con el método de la HONESTIDAD. “busquen (en plural, en comunidad, en conjunto) la verdad; ella os liberará”  (sentencia evangélica). Porque no hay mayor esclavitud que las esclavizaciones de la historia; que las esclavizaciones de las modas (estéticas, temático-intelectuales y científicas) y, que las esclavitudes de nuestras manías de carácter y de nuestra manías de personalidad.
La competitividad, tan de moda en nuestro tiempo, frente a las manifestaciones de la depresión, no es saludable porque cualquier forma de agresividad (contra otros) repercute negativamente en el logro de objetivos constructivos que sólo se pueden alcanzar en grupo, en comunidad (o  agresividad contra nosotros) porque mortificarnos (provocarnos formas diversas de muerte) nos destruye sin sentido. El sacrificio (hacer sagradas nuestras acciones) de las apetencias personales en favor del diálogo, es la forma eficiente de antidepresivo psicológico.

Tener algún interlocutor que consideremos válido tanto para el tiempo de silencio de nuestro carácter como para el diálogo subsiguiente, puede ser muy positivo pues nos puede ayudar, metodológicamente, a salir de nuestras “manías psico-intelectuales” pero no podrá evitarnos los costos que el diálogo siempre tiene y que nuestra mente contabiliza de forma falaz, mentirosa, histéricamente… como pérdidas.

Recordemos, al respecto, que hemos de saber perder y morir… para seguir viviendo.

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