Tres personas han abierto diálogo
a partir de la presentación del blog que inicié la semana pasada y las he
contestado desde el correo electrónico porque por ese medio se han querido
comunicar. De las tres, ha habido
una de especial significación para mi porque me hacía partícipe del dolor que
experimentaba, al no poder estar al lado de una de sus hermanas que se
encuentra muy grave de salud; tiene cáncer al cerebro.
Creo que existen 3 razones
complejas, es decir, tres razones que concentran muchas variables cada una de
ellas. Desde la nosología psicológica hablaríamos de “tres razones
sindrómicas” que explicarían el porqué de nuestro dolor. Dado que el tema puede resultar ligeramente complejo, me propongo desarrollarlo en tres post consecutivos sujetos, claro está, a la participación de quien se interese en este tema.
La primera razón por la que nos duele el mal ajeno (es la expresión
de nuestras emociones y afectos positivos: bondad, solidaridad, afecto y amor, es decir…, porque existe
en nosotros la necesidad de hacer las cosas bien y queremos que todos estén
bien…; porque hemos sido educados en la solidaridad con mayor o menor grado de altruismo, aunque sea solamente
por el criterio de -hoy por ti, mañana por mi-…; porque experimentamos afecto
ante las personas conocidas con las que tenemos algún grado de amistad…; porque
amamos a las personas bio-psicológicamente o psico-espiritualmente y llegamos a
experimentar sus dolencias como si fueran nuestras.
dolor, sufrimiento etc.)
dolor, sufrimiento etc.)
Esta primera razón sindrómica
exige, necesariamente, habernos educado en la generosidad de la donación
personal o, dicho de otra manera, habernos educado en la consciencia de ser
personas, esto es, en el autoconcepto de sólo tener sentido saliendo de
nosotros mismos para encontrarnos con otros seres humanos y con ellos
comprometernos para apoyar su salud, su bienestar, su crecimiento en el reto
que nos ofrece la vida: ser personas.
Los seres humanos estamos espontáneamente condicionados por el espíritu que nos define como personas, y que no nace ni de nuestra estructura biológica (corporal), ni de nuestra estructura psicológica (alma) sino que, estando condicionado por ellas, tiene autonomía y se constituye en guía de ellas, y por eso vamos en pos de descubrir y generar bondad, hermosura y verdad.
Esta es la razón primera del tema que nos ocupa: interés por el dolor ajeno.
Esta es la razón primera del tema que nos ocupa: interés por el dolor ajeno.
Sé que en los párrafos que anteceden se han expuesto bastantes temas de análisis, reflexión y diálogo que con gusto desarrollaré, con especial interés si alguien lo sugiere.
Buen fin de semana...
Buen fin de semana...
