



Voy a esbozar 6 tópicos en el análisis de los 3 tipos de silencios, para mutua reflexión y posterior diálogo: -La esencia de los silencios; -Los silencios son expresión de sabiduría en las personas adultas; - Los silencios son el resultado de trabajo eficiente interno y externo; -Los silencios son métodos eficientes para conseguir objetivos sin herir a los demás; -Los silencios al servicio de la salud política (vs. patologías políticas = mentiras políticas); -El silencio místico, herramienta útil en la restauración de los 3 tipos de silencio.
La esencia de los silencios está en el mundo interior y su objetivo es la PAZ; la paz hay que crearla, para poderla disfrutar y así la paz hablará por sí misma y será elocuentemente convincente de su bondad.
Sin duda que el medio físico y social, que nos rodea, influyen en nuestro estado de ánimo porque el silencio entra o es rechazado por medio de nuestros 6 sistemas sensoriales pero, educándolos a través del dominio de nuestra mente, recogiendo nuestra mente (dicen todos los ascetas de todas las concepciones filosóficas), en medio del mayor bullicio, nuestro espíritu y nuestra alma estarán en PAZ, hasta en circunstancias torturadoras.
¿Cómo se alcanza la paz silenciosa? Con el control constante de la mente para programar los siguientes objetivos a lograr (a favor nuestro y de quienes nos rodean = honestidad) y diseñando las estrategias que, teóricamente, nos permitirán alcanzarlos; e.d. no dejando a la mente divagar, sino dominándola constantemente para, en todo momento, intentar lograr ser eficientemente honestos.
Se puede argumentar que con este método también se perpetran las mayores atrocidades... y es verdad pero eso no es crear paz silenciosa sino desarrollar todos los ruidos destructores. La clave para hacer de los silencios un instrumento de paz y no de perturbación es guiar nuestra mente por la honestidad.

Por lo dichos, cuando los adolescentes y adultos tienen como razón de su actuar "sólo el propio beneficio, la propia conveniencia, el propio juicio... (= cero honestidad)" se habrán reducido a niños sin dirección ni sentido y generarán ruido, disarmonía, violencia, destrucción de la PAZ. No importa si el argumento para hacer disarmonías -sin control ni consenso- son celebraciones o reivincidaciones, etc. serán siempre expresiones des-honestas, expresiones infantiles (porque al parecer no tienen otra forma de hablar creativamente) y, prueba de ello es que, en tales circunstancias, rara vez dejan de producir daños al medio ambiente, a las escalas etológicas, a la salud social o a la convivencia = guerras.


La productividad está condicionada por factores externos, sin duda, tanto como por la acción de nuestra inteligencia y de nuestra voluntad para guiarnos constantemente en nuestro pensar, en nuestro planificar y en nuestro ejecutar por los objetivos que nos proponemos alcanzar guiados por la honestidad. Cualquier otra forma de proceder en nuestro pensamiento, en nuestra planificación o en la ejecución... será ruido y perturbación del silencio productivo de PAZ. Dicho de otra manera... con nosotros mismos y en la relación interpersonal (en nuestras familias, en la ejecución laboral, en los desplazamientos, etc.) nos hemos de educar para concentrarnos subjetivamente, de manera tal que siempre pensemos en qué debemos alcanzar que sea bueno, bello y veraz para nosotros y para los otros, porque de no lograrlo produciremos ruido en nuestra mente, violencia en el ánimo de los demás y estado de "violencia, guerra, destrucción y muertes físicas o mentales".
Sólo de esta manera... los silencios serán métodos eficientes para conseguir objetivos sin herir a los demás.


¿ Quiero decir con esto que sin auto-dominio en la expresión de nuestro carácter y sin el auto-control de nuestras emociones -aun en el caso de la mayor soledad- no tendremos silencio PRODUCTIVO DE PAZ ? SÍ, "porque de nuestra boca salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, los robos, los falsos testimonios y las injurias" (sentencia evangélica Mt 15) es decir todo lo que genera ruido y, con él, casi todas las formas de muerte.
Cuan importante son el método pedagógico de Montessori para enseñar a los niños el valor del silencio con los "rincones" de tareas y de silencio y los "centros de interés" de Decroly para desarrollar tareas por objetivos. Las nuevas tecnologías de la electrónica al servicio del adiestramiento de "fortalezas y oportunidades" (competitividad) de los individuos y de los colectivos, son magníficos instrumentos para ese fin, pero exponen y condicionan las mentes de los niños (y de los adultos, también) a perder la visión del valor individual y del valor del silencio (silencio mental, silencio de apetencias, silencio de necesidades creadas) indispensable para no incurrir en las mismos síndromes psico-patológicos que mencioné líneas arriba pero con expresiones de obsesividad impulsivo-compulsiva.
El uso de las nuevas tecnologías de comunicación SÍ NOS FACILITAN poner los silencios al servicio de la salud política (vs. patologías políticas = mentiras políticas)


El silencio guiado por la honestidad al servicio de la PAZ PRODUCTIVA, nos exigirá expresarnos para ser políticos activos y, consiguientemente, adultos comprometidos a favor de la verdad, la justicia y el amor en los ámbitos familiar, laboral, social (civil y religiosa) y ciudadana, porque en cada una de estas cuatro expresiones de nuestra vida nos manifestamos políticamente.

El silencio místico, herramienta útil en la restauración de los 3 tipos de silencio.
La persona humana es la resultante de lo que cree + lo que crea + lo que la valoran quienes conviven con ella y, esta tríada da origen a un sin fin de interrogantes, desasosiegos y conflictos que tienen como común denominador la duda existencial sobre... el misterio (dimensión mística) de ¿quién soy, quién quiero ser, quién puedo ser?
La solución a la duda existencial es sólo posible desde la vivencia mística como luz y referente de seguridad para que, lo que creemos, creamos y nos valoran se sostenga en pro de LA PAZ CREATIVA, DE LA VERDAD FRUITIVA Y DE RAZONAMIENTOS ELOCUENTES.


La razón que justifica la necesidad de la FE es que no se puede ser persona humana -de manera saludable- sin vivencia mística (con o sin manifestación religiosa)