sábado, 27 de noviembre de 2021

LA EMOCIÓN LLAMADA AMOR - 1

Apreciados-as y añoradas-os dialogantes. Hace un año que me he visto obligado a desconectarme de Uds. por este medio.   Quiero reanudar ahora  el diálogo, si me lo permiten, y lo hago por medio del  TEMA del AMOR porque creo que está falsificado, adulterado y prostituido. Corre el mismo riesgo que el tema del sexo, las relaciones sexuales y la sexualidad (tema compartido en posts anteriores). Es tema extenso, denso en el lenguaje justo y complejo en sus alcances, por lo que lo divido en 3 partes, y así comienzo.

Las EMOCIONES son respuestas ORGÁNICAS (automatismos filogenética y genéticamente desarrollados por la evolución de nuestra especie) producidas por la interacción de nuestro diencéfalo y rinencéfalo, motivadas (causadas) por la estimulación SENSORIAL (por los sentidos) y/o por la MEMORIA ORGÁNICA (memoria metabólica a la que habitualmente se identifica como “mente”). Estas respuestas automáticas o cuasiautomáticas, de nuestro cuerpo, están abiertas a la comprensión (preconsciente o consciente) desde las INTELIGENCIAS EMOCIONALES (inteligencias que desarrollamos con cada uno de nuestros sentidos para lograr la supervivencia y el disgfrute sensorial, que son los 2 objetivos que persiguen nuestros sentidos). 

Las emociones humanas son, analíticamente hablando, individuales y subjetivas; y caracterológicamente hablando, autodefinidas. Pero por nuestra DEPENDENCIA SOCIAL (es decir, por nuestra invalidez individual para la subsistencia) nuestros sentidos captan la realidad que el medio ambiente (ecológico y social) en que nacemos, nos ofrece. Razón por la cual no puede existir uniformidad en la valoración de las emociones de los distintos grupos humanos (o etnias) ni entre los individuos de la misma etnia o grupo humano (aunque puedan darse semejanzas) pues somos tributarios de las limitaciones que imponen a nuestros sentidos los condicionantes biológicos, ecológicos y sociales en que nacemos.

Por esta razón y por la vía de lo emocional no nos es posible llegar al conocimiento de la verdad total y acabada, en todo aquello que nos propongamos conocer, porque a las limitaciones heredadas de nuestros sentidos se añaden la diversidad de los condicionantes sociales, etológicos y ecológicos en los que abrimos nuestros sentidos.

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL, en interacción con la memoria orgánica (la memoria desarrollada y acumulada por cada uno de nuestros sentidos), crea o genera en nosotros (inconsciente y/o instintivamente) automatismos conductuales generadores de la necesidad de que las emociones (con las limitaciones que les son inherentes) sean aceptadas por nuestra INTELIGENCIA RACIONAL SUBJETIVA (porque en cada individuo tiene peculiaridades diferentes y a las que podemos llamar justificaciones o, lo que es lo mismos, maneras de mentir y/o mentirnos con elegancia) para posteriormente dinamizar creativamente y diversificar respuestas aprendidas (a lo que podríamos llamar “familias de respuestas”) mediante la INTELIGENCIA VOLITIVO INTENCIONAL con expresiones fruitivas y/o cognitivas y/o creativas, por igual subjetivas que intersubjetivas.

Por último, hemos de considerar que… dada la complejidad de nuestra manera de ser humanos y/o personas humanas, definidos por 3 variables (o componentes) cuerpo (o soma), alma (o psique) y espíritu, no superpuestas sino en intrínseca interacción (y contingencia necesaria) las emociones se expresan tanto en y por nuestro cuerpo, como en y por nuestra alma y, en y por nuestro espíritu.

Por estas razones las expresiones emocionales (o formas de lenguaje emocionales o formas de conocimiento emocional) no son discutibles ni necesariamente expresan contenidos de verdad, sino que por ellas manifestamos vivencias auto-gratificantes con las que podremos estar, o no estar, de acuerdo con las emociones de los demás y que seguirán siendo cambiantes a lo largo de la historia de cada individuo y de los distintos grupos humanos o etnias. Este es el origen de los MITOS de cada cultura, de3 cada grupo étnico y de cada vivencia individual. De estas realidades se deduce que la valoración moral de las emociones es muy difícilmente plausible y menos aún aceptable universalmente; es más, diría que tal valoración de las emociones es un intento de sojuzgar, esclavizar y dominar, de un grupo humano a otro grupo humano o de un momento de la historia, desde otro momento de la historia. Pero, paradójicamente, sí podemos valorar moralmente las conductas derivadas de las emociones, porque éstas y sus vivencias no son las únicas dimensiones de nuestras inteligencias.

De esta complejidad emocional, tridimensional (soma, psique y espíritu en intrínseca u ontológica complementariedad o contingencia necesaria), se derivan nuestras APETENCIAS (anhelos o deseos) más importantes para vivir: las apetencias de valoración o valorativas (valoramos o somos valorados); las apetencias de fruición o fruitivas (disfrutamos o somos objeto de disfrute para alguien) y, las apetencias de posesión o posesivas (poseemos a alguien o somos posesión de alguien).  Y cuando se conjugan al unísono las apetencias valorativas, las fruitivas y las posesivas (a ese conjunto de apetencias emocionales) le denominamos AMOR.  Si valoramos, disfrutamos y poseemos a alguien, decimos que le amamos, y cuando somos valorados, somos objeto de disfrute y somos posesión de alguien, decimos que somos amados por alguien. A las apetencias de posesión emocional las llamamos, eufemísticamente… manifestaciones, expresiones o signos de fidelidad (porque nos repugna el concepto de posesión) pero no por eso dejan de ser apetencias posesivas.

El amor es, pues, la resultante de un conjunto de emociones, por lo que podemos decir que 

el amor es la expresión básica, de nuestra inteligencia emocional 

y no la expresión máxima ni la más sublime de nuestras inteligencias.

(continua, parte  2)

LA EMOCIÓN LLAMADA AMOR - 2

 El AMOR es, en la conciencia occidental la palabra (o categoría léxica) de mayor valoración individual e intersubjetiva que no tiene única definición (o límite) porque es una EMOCIÓN valorativa, fruitiva y posesiva.  La valoración de la palabra amor está por encima de las palabras ciencia y tecnología. Lo que valoramos, o a quien valoramos, decimos que lo o los amamos. Lo que disfrutamos o de quien disfrutamos decimos que lo o los amamos y, lo que poseemos o de quien estamos seguros, decimos que lo o los amamos.  De este conjunto de emociones (valorativas, fruitivas y posesivas) se dice ser el MOTOR de todo cuanto vive (de la vida). Decimos descubrir el amor a nivel subconsciente (en la escala existencial de la vida vegetativa y en la cosmológica), a nivel preconsciente (en la escala etológica o animal) y a nivel consciente (en la escala humana y/o amor personal)

La escala vegetativa y cosmológica nos constituye somáticamente, corporalmente; la escala etológica nos constituye anímicamente, psíquicamente y, la escala humano-personal nos constituye espiritualmente.  Este triple componente o estructuras de nuestro ser se da interactivamente, es decir que, en lo somático se manifiesta también lo anímico y lo espiritual; en lo anímico se manifiesta los somático y lo espiritual y, en lo espiritual se manifiesta lo somático y lo anímico. En cada estructura o manifestación, una de las dimensiones resulta ser rectora y condicionadora las otras dos manifestaciones. Somos seres complejos y tridimensionales: cuerpo, alma y espíritu.

Esta complejidad hace que el AMOR carezca de definición y por eso se nos impone a todos como imperativo emocional de la existencia con el cosmos y como imperativo emocional-afectivo para que podamos ser (individuos únicos) en la existencia espaciotemporal y en la existencia local de unos con otros.  Por eso decimos alegremente, y con tanto convencimiento como inconsciencia: “amo la naturaleza y el cosmos; amo el conocimiento y la ciencia; amo a esta persona y amo a Dios”.  En todos los casos expresamos admiración, deseo fruitivo y anhelo de posesión y si este trio de nuestro componente emocional no nos es posible, cambiamos el “amo por el no amo” y el “amor por el rechazo” (dicho en la expresión más benigna de nuestra frustración).

En el intento de evitar estas negaciones y conflictos, establecemos como primer sujeto y objeto del amor al YO individual, que se expresa en plenitud y espontáneamente a nivel subconsciente (como automatismos vegetativos: filogenéticos y  genéticos); se expresa condicionado por los aprendizajes de modelos a nivel preconsciente (o etológico, esto es, como aprenden a expresar las emociones todos los animales) y se expresa volitivo e intencionalmente (o consciente y volitivo-intencional) de manera creciente, con pretensión de llegar a ser autónomo pero iniciado siempre desde el esquema modélico (replicando primero para superar después a los modelos de apego).

Las personas humanas no nos podemos librar de esta triple mediación (subconsciente, preconsciente y consciente) en las formulaciones del lenguaje (o léxicas), en las manifestaciones subjetivas e intersubjetivas (conductas sociales fruitivas) y en las proyecciones (volitivo-intencionales) de toda expresión del amor. Negar esta triple mediación es no reconocer la realidad que nos constituye e inventarnos MITOS como anhelo de escapar de este condicionamiento que tiene valor de contingencia necesaria; es NEGAR la VERDAD recurriendo a la cosmogonía de las ideas platónicas.

El amor nos esclaviza subyugándonos en cada una de las mediaciones de la vivencia del YO amado y amador.  De esta subyugación nacen todos los APEGOS del YO INDIVIDUAL y del YO INTERSUBJETIVO o del NOSOTRSOS DEL YO. Y a consecuencia que de esta triple subyugación (o apego), se origina el dolor y/o el sufrimiento porque su punto de partida (su raíz) es la emocionalidad (las emociones) y la fugacidad de las mismas y, su punto de llegada es el anhelo posesivo de que lo vivido (lo experimentado) no sea ni contingente, ni fugaz, ni efímero.  Nos prometemos que el amor sea, sólo y siempre fruitivo y estable, pero eso es una quimera. El amor es fruitivo y objeto de posesión a la par que fugaz y efímero en las tres manifestaciones de los seres humanos (corporal, sicológica y espiritual), por lo que el amor es siempre doloroso. Pensemos, por ejemplo, en el amor doloroso ante la muerte y nos percataremos inmediatamente de que en cada instante el objeto del amor muere, porque va al ritmo de la vida que lucha contra el fin de la misma a sabiendas de que la última batalla la ganará la muerte.

Por esto, la consecuencia espontánea del amor es la frustración porque al ser emoción (indefinida e indefinible) es inasible (no se puede capturar y menos poseer, porque las emociones no se pueden capturar) y toda frustración engendra (por contingencia necesaria) la agresividad, con dos expresiones posibles:

a)  -- La subjetiva (contra nosotros mismos) porque nos reprochamos la ingenuidad de habernos creído poseedores de algo, siendo así que las emociones se nos imponen sensorial o mnésicamente, pero no son asibles (no se pueden poseer); son contingentes (pueden darse o no darse) fugaces y efímeras (duran poco).

b)  -- La intersubjetiva (contra otra persona amada y/o amante) porque hemos creído o hemos inventado un lenguaje de perdurabilidad, de fidelidad en la continuidad y de necesidad. Es otra quimera porque la intersubjetividad es la resultante de la interacción de dos o más subjetividades con las limitaciones que anteriormente se han señalado (en cada persona).

Las consecuencias de estas tergiversaciones léxicas (de nuestros lenguajes) son 3 emociones patologizadoras de las emociones amorosas: el resentimiento (emoción auto punitiva de impotencia); la celotipia (autoagresión por el despojo posesivo) y, el odio (exacerbación de la envidia).

El amor es una emoción (o conjunto de emociones) contingente (o contingentes) en el plano consciente (humano-personal); es una emoción (o emociones) aprendida (o aprendidas) en el plano preconsciente (humano-animal) y, en el plano subconsciente (vegetativo) es una emoción (o emociones) necesaria (o necesarias) que acompañan como guía los tropismos (o direcciones) de la vida.

Ahora bien, siendo lo dicho así, la extrapolación del plano vegetativo (necesario para la vida), al plano consciente (pero contingente) de la persona humana y al plano volitivo- intencional (o trascendente), es una temeridad porque saltamos la dimensión preconsciente de lo simplemente humano (del animal humano, de la escala etológica humana) como si no existiera cuando, por el contrario, son los aprendizajes de la “etología humana” los que marcan, por una parte, las diferentes formas de la emoción entre los individuos a lo largo de la historia de cada grupo etológico y, por otra, las limitaciones axiológicas de las emociones amorosas de cada grupo etológico.  Véase, por ejemplo, la valoración de las violencias (guerras, confrontaciones, discusiones, controversias) todas ellas motivadas por el amor al yo de cada uno o de cada grupo etológico.

(continua parte 3)


LA EMOCIÓN LLAMADA AMOR - 3

(viene de parte 2 y 1)

Mayor aún es el error en que incurrimos cuando extrapolamos la emoción amorosa (amor) contingente y consciente, de la persona humana al Ser supra-humano, al SER ABSOLUTO, y  definimos al Ser Absoluto (en un intento de diferenciarlo del amor humano) como AMOR ABSOLUTO. 

Le antropomorfizamos y le atribuimos como CONSTITUTIVA Y ABSOLUTA la categoría aleatoria (que puede darse o puede no darse) de la emoción amorosa que corresponde a los seres humanos y/o a la persona humana.

Y de este modo, en el léxico castellano de la teología cristiana se afirma que Dios (o Ser Absoluto) ES AMOR y, según esto, su ser sería la emoción del amor elevado a la categoría de absoluto. Y se añade, en los lenguajes catequéticos, que guarda con nosotros (los seres humanos) una relación amorosa de locura, “que nos ama con locura”, y para graficar lo afirmado se afirma que nos ama con amor de Padre o con amor de Padre y Madre.

Las confusiones y tergiversaciones emocionales, afectivas y cognitivas (insalubres y/o patologizantes) que pueden surgir (y surgen) en la mente de las personas (niños, adolescentes, adultos, ancianos) son incalculables y aflictivas como consecuencia del uso de términos lingüísticos erróneos (Dios y amor; amor absoluto y amor de locura o enamorarse de Dios o enamorarse de Jesús)

Esta tergiversación en el uso de la palabra amor aplicada a Dios proviene de la cascada de traducciones (arameo – hebreo – griego – latín - lengua vernácula y de los intereses ocultos e inevitables, en cada traducción de la expresión idiomática); proceso que podríamos tipificar como “cacofonías” y adulteración (como en teléfono malogrado)

En griego, para expresar de que manera (Theo-Dios) EL ABSOLUTO se comunica con las personas humanas se usan los términos “agápi o agápe” que manifiesta la relación personal incondicional y reflexiva en la que se tiene en cuenta solamente el bien de la otra persona.

Y en latín, tomando como referencia la Biblia Vulgata, ni una sola vez se usa el verbo “amo-amare” para definir a Dios y el modo en que se manifiesta en la relación con las personas y para expresar la relación de las personas con Dios. Siempre usa los términos “Charitas” para definir a Dios y “diligo-diligare” para expresar como Dios se manifiesta y relaciona con las personas humanas y cómo éstas se han de expresar y relacionar con Dios y entre sí mismas. 

El verbo “diligo-diligare” significa el afecto fundado en la elección y la reflexión (elección = sensorio-emocional y, reflexión = afectivo-emocional) manifestado entre personas. Y “Charitas” es la expresión y manifestación de la plenitud de la Justicia (o lo que es los mismo… Santidad (X) Misericordia). La “Charitas” procede de Dios y es Dios; consiguientemente la Charitas en Dios, ES, en grado absoluto; y se nos da y manifiesta en grado NO absoluto a través de 3 facultades aptitudinales: Inteligencia, Sabiduría y Voluntad para que, con la interacción mutua de las mismas, persigamos (familiarmente, comunitariamente, eclesialmente, transpersonalmente, mundialistamente y nunca individualmente) la VERDAD (verum), el BIEN (bonum) y la BELLEZA (pulchrum et fulgor).

Si es así, como afirmo, que la identidad del Absoluto es Charitas y con EL se pueden relacionar las personas humanas por la acción y mediación de “diligere”, es impropio e incorrecto hablar del amor de Dios y del amor a Dios (en las personas humanas, en esta vida). 

-   Del amor de Dios hacia nosotros, no, porque Dios ES en acto absoluto y no puede darse-nos amorosamente porque el amor es una expresión sensorio-emocional (lo que no cabe en Dios que es Absoluto-Espíritu) y porque no podemos contenerle en nuestra finitud sensorial, pero sí podemos recibir de El, en nuestra consciencia, la posibilidad de: “vivir en El, movernos en El y existir en El”, como S. Pablo dijo en el Areópago griego (Hch. 17, 28).

-        Y hablar del amor a Dios (de las personas humanas) es igualmente impropio e incorrecto porque Dios (el Absoluto) no necesita ser amado por nosotros ni podremos hacer algo más que tener la intención emocional y la reflexión afectiva (diligere) de vivir en El, movernos en El y existir en El, hasta donde podamos ser conscientes cognitiva y volitivamente, pero no amarle porque nos es negada esta posibilidad por nuestra finitud sensorio-emocional. 

En razón de esta limitación, según el evangelio, es que Jesús-Cristo nos enseña que lo hecho o lo no hecho a “uno de estos pequeños”, es decir, a cualquiera con la limitación que nos es constitutiva evolutivamente, El lo asume como hecho o negado a El (Mt 25, 31.46), sin acepción de credos y expresiones litúrgicas (porque todas son expresiones sociales o culturales, emocionales, limitadas y limitantes).  Este texto, para su comprensión total, es necesario unirlo a (Jn 10, 30-32) en el que Jesús nos es manifestado como Dios en Dios y al margen de que asintamos, o no, a esta creencia (a la divinidad de Jesús-Cristo) y es un buen ejemplo para aprender que el “amor a Dios”, de manera directa, no es posible a las personas humanas. 

Si alguna expresión de afecto fundada en el “diligere” de la elección y la reflexión (elección = sensorio-emocional y reflexión = afectivo-emocional) apetezcamos emocionalmente manifestar hacia EL ADSOLUTO, tendrá que ser vivenciada en forma mediata, es decir, a través de quienes nos rodean porque, de alguna manera, descubramos que en esas personas inhabita EL ABSOLUTO (nunca lo absoluto por imposibilidad constitutiva y evolutiva de las personas humanas) y ellas “en El viven, en El se mueven y en El existen”.



miércoles, 7 de octubre de 2020

CÍRCULO TÓXICO: BIPOLARIDAD ... EMOCIONAL- ERÓTICO y AFECTIVO-SEXUAL

Recibí por whatsapp el mensaje que les adjunto con el nombre de: "modelo moderno de amor eterno" y (leído en el sentido de la dirección de las agujas de un reloj) dice así:

                                                                        TE HABLA

        

                        TE DESBLOQUEA                                                     TE ILUSIONA

                ---------------------------------------------------------------------------------------------------

                        TE EXTRAÑA                       amor eterno                  TE USA

                ---------------------------------------------------------------------------------------------------

                        TE OLVIDA                                                                   SE ENOJA

                                                                                                                                         

                                                                       TE BLOQUEA


                                  "LO QUE BUSCAS, TAMBIÉN TE ESTÁ BUSCANDO"


Me pregunté: ¿es nuevo este comportamiento? ¿no habrá sido este comportamiento instintivo, animal y etológico, la razón de todas grescas personales, de las desavenencias familiares, de los conflictos sociales y laborales, de las guerras religiosas, de las ideologías economicistas y raciales, de las distancias étnicas, de los complots económicos y de los engaños, estafas y mentiras tecnológicas de nuestro tiempo, y de un sinfín de etc. etc. y etc. que hacen sangrar a la historia? 

En esta secuencia de análisis ¿será ésta la razón que explica los adagios romanos de "si vis pacem para bellum" (si quieres paz prepárate para la guerra) y "homo hominis lupus" (el hombre es lobo para el hombre) o en el refranero castellano "somos el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra"? Y diciendo no querer hacerlo, las personas volvemos a repetirlo; nos levantamos y no estoy seguro de que no sea, o sí sea, para  volver a tropezar. Expreso esta duda porque, en la práctica psicoterapéutica, no es la depresión solamente el síndrome más frecuente entre las personas occidentales modernas, sino la bipolaridad en mayor o menor grado.

Creo que este círculo vicioso, aunque no sea nuevo, es un buen modo de explicar cómo son las relaciones emocionales y afectivas en nuestro tiempo, enmarcadas en la filosofía modernista y post-modernista y últimamente por la filosofía mundialista, cuyos ejes de acción e interacción son: el valor de los derechos irrestrictos e incólumes del individuo y, por lo mismo, el irrestricto valor de la libertad subjetiva, hasta afirmar que hemos luchado para alcanzar el "derecho de ser irreverentes"

En otras palabras "soy libre" y, por lo mismo, tengo derecho a pensar, a expresarme y a obrar como me convenga y se afirma así el predominio del ser humano (del animal de la especie humana) sobre la persona humana a la par que se asientan las bases para que se entable una guerra sin cuartel entre el supuesto derecho de las individualidades. En la práctica, tal parece que ha terminado el límite de nuestros derechos donde empiezan los derechos ajenos y que, para propios y ajenos, las obligaciones y deberes no tienen contingencia necesaria con los derechos. De este modo los juristas tienen asegurado el trabajo y los usuarios de sus leyes tenemos asegurada la obligación de pagar por su trabajo. 

Esta filosofía queda a años-luz del concepto de soy libre para buscar LA VERDAD, para hacer EL BIEN y para expresar y expresarme CON BELLEZA, individual y colectivamente.  Queda muy lejos la aspiración de Platón para los "seres libres, para los ciudadanos libres" guiados por el "verum, bonum et pulchrum".  Queda muy lejos LA CARIDAD como motor de la vida en interacción, de personas entre personas y para las personas; queda muy lejos la "charitas" como resultado de la multiplicación de "amor per ius" (amor  x  justicia).

Se empobrecen las inteligencias emocional y afectivo-racional de las personas humanas, para enaltecer la espontaneidad del erotismo y de la genialidad de los seres humanos que tienen como final, todas las expresiones de la agresividad, de la violencia y de los homicidios. Se supeditan la vida y la verdad al hedonismo que, en su expresión psicopática de máximo desarrollo, se transforma en las más nauseabundas, sofisticadas y macabras modalidades del homicidio, cuando el reloj (del inicio de esta reflexión) gira las manecillas y las horas alrededor de las-os niños-as.

Esto no es nuevo; ha acompañado a la humanidad a lo largo de la historia y por eso he publicado en 3 posts anteriores que "el amor está herido de muerte por las falsas verdades".  Y si es así, como afirmo y argumento, la "ius", la justicia no podrá salvar la vida del amor y habrá muerto la caridad. 

Siento al escribir esto un gran dolor por los padres y educadores de niños, adolescentes y jóvenes porque es tan fuerte la presión del liberalismo erótico-genital y tan subyugantes los argumentos libertarios del amor eterno-moderno por la extensión que ha alcanzado con patente de corso y ha invadido nuestra cultura que, probablemente, los argumentos del verum de las filosofías educativas, y de los modelos de comportamientos guiados por el bomum en los padres, y de las motivaciones de los maestros induciendo a experimentar el pulchrum de las realidades que nos circundan, sean estridentes sonidos de campanas viejas y  rajadas.

A padres y maestros, cultores de la verdad, el bien y la belleza me permito sugerirles que, para no caer en el mimetismo con nuestra sub-cultura hedónico-genital, ni en la apatía depresiva inductora de la fatiga "burnaut", guíen sus vidas y su quehacer por la vivencia mística y, a ser posible, en alguna forma de expresión comunitaria; hacerlo individualmente o sólo en pareja, siendo posible, es una tarea muy pesada.




jueves, 4 de junio de 2020

DIALOGANDO SOBRE PSICOLOGÍA Y LA VIDA: ¿ CÓMO Y QUÉ COMUNICARNOS DESPUÉS DE LA PANDEMIA D...

DIALOGANDO SOBRE PSICOLOGÍA Y LA VIDA: ¿ CÓMO Y QUÉ COMUNICARNOS DESPUÉS DE LA PANDEMIA D...: En los medios informativos, oficiales y no oficiales, se pregunta frecuentemente, cómo nos vamos a comunicar en adelante. Pero creo que el ...

¿ CÓMO Y QUÉ COMUNICARNOS DESPUÉS DE LA PANDEMIA DEL COVID19 ?

En los medios informativos, oficiales y no oficiales, se pregunta frecuentemente, cómo nos vamos a comunicar en adelante. Pero creo que el interrogante debería complementarse con...    cómo deberemos comunicarnos y qué nos vamos a comunicar . Es frecuente, igualmente, escuchar que, en adelante, "la comunicación, no va a ser igual", que estamos avocados a obrar con una nueva rutina.  Suena esta afirmación a un quasi-automatismo... ¿será así? 

Para muestra baste un botón: Acabo de recibir un video de cómo "Italia"... usando los aviones de su fuerza aérea envía al mundo, el mensaje de re-activación de la vida económica. Mi lectura del mensaje, es...Volvamos a hacer lo mismo que anteriormente hemos hecho con nuestro mundo, contaminarlo con colores; volvamos a hacer lo mismo que hacíamos en nuestras ciudades, usarlas; volvamos a hacer lo mismo que hacíamos entre nosotros, aglomerarnos gregariameente... ¡ NADA DEBE CAMBIAR ! porque nosotros tenemos "corona", somos los reyes en nuestro mundo, en nuestras ciudades y entre nosotros... ¡ NADA  TENEMOS QUE APRENDER ! porque lo de siempre, es bonito... porque nos gusta y porque nuestra fuerza de cambio hacia el futuro es la economía.

Suena bien el mensaje pero ¿es verídico? ¿no eran los países europeos, China, Japón y USA los poderosos de las ciencias tecnológicas y de la economía mundial, abatida por el virus?; pero ¿no ha sido la solidaridad intelectual, cognitiva y cívica lo que está haciendo resurgir "a trancas y barrancas" LA VIDA en el mundo? ¿ De qué nos están hablando los mensajeros polícromos de la RE-VITALIZACIÓN de la nueva sociedad y de los nuevos hábitos y costumbres?

Sin ánimo de polemizar y añadir más combustible al fuego las polarizaciones ideológicas, políticas, economicistas, psicologistas, educativas, sociológicas del bienestar, tecnológicas, medioambientalistas y supuestamente científicas, que ya existen  sino... por el contrario, para ayudar a que si algo va a cambiar y en lo que cambie, se haga desde el respeto dialogante que las personas deben merecernos, ofrezco para alcanzar este objetivo un marco de referencia conceptual susceptible, por supuesto, de ser complementado o, incluso, sustituido por otro mejor, mediante el diálogo.

¿CÓMO NOS DEBERÍAMOS COMUNICAR, después del confinamiento del Covid19?  Como lo que somos:  como el complejo corporal-somático, psiquico-anímico y trascendente-espiritual; porque esto somos: soma-psique-espíritu, pero no con solamente algunas de las partes de lo que estaos hechos. Vale decir, que habremos de ir tomando consciencia progresivamente de que para enfrentar situaciones como la que estamos viviendo e incluso peores, será necesario modificar nuestros comportamientos tratándonos con la dignidad que nuestros cuerpos, nuestras psiques y nuestros espíritus merecen, de manera individual y de manera conjunta pero no parcialmente.

Esto requiere de una planificación a nivel individual-subjetivo y a nivel de colectivos civiles, religiosos y políticos que nos permitan estar preparados, porque la situación que vivimos es producto de la desorganización y de la falta de previsión.  Las alarmas existían desde hacía tiempo pero en ninguno de los niveles individual y colectivos mencionados, fueron tomadas en cuenta y en compensación hemos  dicho justificándonos en todos los tonos, que esto es nuevo, que nadie podría haber pensado en que esta situación mundial podría ser posible.  Esto es mentira porque una justificación es la forma elegante de mentir y porque lo que vivimos es un capítulo,  de las pandemias, reeditado a lo largo de la historia de la humanidad en forma periódica.  


¿ Por qué no se tomaron en cuenta, a tiempo, los avisos previos ?... porque sólo hemos considerado nuestra existencia desde las dimensiones somática-corporal y anímica-psíquica (por igual desde la individualidad que desde los colectivos) y hemos ignorado el componente espiritual-trascendente que es la expresión máxima de nuestra evolución pero que ha sido la última expresión a la que nuestras mentes y nuestros cuerpos han dado consciencia de que nos hace ser personas, individual y colectivamente.  

Esta patología psicosocial pre-consciente, este desequilibrio y disociación  individual y colectivo es lo que deberemos comunicarnos, mutuamente denunciarnos para ser corregida, saliendo de la pandemia del COVID19: deberemos enfatizar la consciencia de nuestros espíritus y el rol protagónico y de liderazgo que el espíritu tiene en cada uno-a de nosotras-os porque ha sido el espíritu quien ha dirigido nuestra evolución para transformar la existencia somato-psíquica de individuos y colectivos humanos, en personas humanas.

Por mientras el paradigma de nuestras vidas no cambie de corporal y psíquico, hacia el paradigma de espíritus-psico-somatizados, al mismo tiempo desde nuestra individualidad como desde nuestras colectividades, la patología del liderazgo psico-social nos seguirá llevando de recidiva, en recidiva, de todos los coronavirus y a la esclavitud de otros virus aún desconocidos para la ciencia, desconocidos para la psique humana y desconocidos por el metabolismo del cuerpo humano.

¿QUÉ NOS DEBERÍAMOS COMUNICAR,  después del confinamiento del Covid19? La consciencia del nuevo paradigma: el mismo, el primero y el siempre ignorado de personas humanas: el reconocimiento de nuestros espíritus para guiar nuestras existencias somato-psíquicas.

¿CÓMO SE HACE ESTE CAMBIO DE PARADIGMA, esta metamorfosis de paradigma? Siendo este cambio una metamorfosis tanto individual como colectiva habremos de pasar por procesos psico-educativos en nuestra individualidad y en nuestras estructuras sociales. "Llegó la hora de colaborar y no de competir.  Llegó la hora de la paz conjunta y no de las guerras de guerrilla" dijimos en un post  meses atrás.

Habremos de aprender a escuchar, a ver y a disfrutar del espíritu de nuestro cuerpo y del cuerpo de las demás personas (sin apegarnos a lo corporal y económico) y, del espíritu de nuestra psique y de la psique de las demás personas (sin apegarnos a nuestras inteligencias e ideologías) y, de la constante inspiración de nuestro espíritu y del espíritu de los demás (sin apegarnos a nuestros voluntarismos).


Cuando decimos que las personas humanas somos cuerpo-alma-espíritu, corremos el riesgo de creer que estas estructuras están superpuestas en nosotros y no es así: nuestro cuerpo es espiritual y psíquico, como nuestra alma es corporal y espiritual, y como nuestro espíritu es psíquico y corporal. Nuestra trisomía es "todo en cada uno de sus componentes".  Esto a primera vista parece difícil de entender pero en realidad es cuestión de acostumbrarnos al nuevo lenguaje, es como comprender un nuevo idioma; basta con memorizar y repetir los términos hasta familiarizarnos con ellos y así sentirnos bien de usarlos y vivenciarlos.

La interacción de esta armónica y equilibrada trisomía habremos de expresarla, para lograr el cambio SALUDABLE (corporal) e INTELIGENTE (anímico) que ESPERAMOS (espíritu) después de dominar parcialmente la pandemia actual, mediante la ejercitación constante y creciente de las 3 virtudes que a nuestra dimensión de personas humanas le son propias: LA BONDAD (bonum, optimum del espíritu) LA VERDAD (verum, querere quaelibet de la psique) y LA BELLEZA (pulchrum, splendor del soma)

Durante el tiempo de confinamiento mundial que vivimos, estos 3 componentes se han expresado disarmónicamene, parcialmente e intermitentemente... y esto es lo que deberemos corregir a través de la acción constante de estas tres cualidades, fortalezas o virtudes (como se quiera llamar a la bondad, a la verdad y a la belleza) que la evolución -desde el espíritu y por el espíritu-  ha desarrollado en nosotros y que nos han elevado a la dignidad de ser personas humanas. Sin la vivencia de ellas, en forma constante y creciente, individual y colectivamente, volveremos a enfrentarnos con la tragedia de las recidivas de las pandemias con las consiguientes consecuencias de muertes de los más débiles (negación del cuerpo), de depresiones individuales y colectivas (negación de la psique) y de corrupción de los administradores de las políticas sociales (negación del espíritu social-comunitario). 

Después del confinamiento mundial tendremos que re-educarnos ( vale decir: volver a salir de nuestro YO) poniendo en nuestras mentes las agendas de actuación (como niños, como jóvenes y como adultos en la medida correspondiente) de los demás (es decir: consciencia del espíritu del NOSOTROS del YO) para conjugar 4 verbos; buscar, conocer, valorar y disfrutar en cada una de las 3 virtudes o fortalezas de nuestro ser de personas humanas:

1- la bondad, el bonum optimum en la expresión  de los demás porque ese es el modo por el que su espíritu se da a nosotros y desea comunicarse (consciente, pre-consciente o inconscientemente) con nuestro espíritu demandando reciprocidad a nuestra donación del bonum optimum.
2- la verdad, el verum querere quaelibet (buscada donde se encuentre, entre todos) en la vida y en las comunicaciones (a lo que hoy se llama "transparencia") porque ese el modo por el que el espíritu de los demás anima a nuestro espíritu a guiarse por el verum quaelibet y no por la pereza mental o por el temor... que engendran la mentira, el ocultismo y las justificaciones y matan el verum quaelivet
3- la belleza, el pulchrun splendor, en la expresión de las naturalezas cósmicas y creadas; de los cuerpos y de las mentes de los demás, porque es el modo por el que nuestro espíritu se siente alentado a valorar, sin apropiarnos de la belleza de la naturaleza y del cuerpo y de la mente y de las acciones que los demás nos donan y por lo que nos demandan reciprocidad.

Frente a este reto habrá quien diga que eso es "ir de tontos o de naif" por el mundo y en verdad esa es la apariencia pero no la realidad si se conjugan las acciones mediante los 4 verbos antedichos: es un trabajo de re-educación desde el espíritu como protagonista del actuar de nuestra psique y de nuestro cuerpo.

Les propongo y me propongo ejercitarnos en la conjugación de estos 4 verbos mientras acompañamos a algún niña-o o a algún-a adolescente para probar el reto de UNA NUEVA REALIDAD DE COMUNICACIÓN de la nueva rutina... porque creo que, de otro modo, volveremos a "más de lo mismo" para repetir lamentaciones.


















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