jueves, 1 de mayo de 2014

MIS HISTERIAS DE ADULTO SON SUPERABLES, SÍ, Y SÓLO SI, DECIDO SER PERSONA ENTRE PERSONAS... EDUCÁNDOME EN EL CARÁCTER

El contenido de este post es respuesta prometida al comentario y cuestionamientos que Juan José ha hecho al post anterior, sobre "qué hacer frente a esta realidad".  

Para entendernos fácilmente voy a definir el carácter con el dicho popular de "genio y figura hasta la sepultura"; se nos da psicogenéticamente y es, consiguientemente,  la explicación de todas nuestras formas de espontaneidad.
Pensemos en un niño y veremos que su espontaneidad generalmente es muy graciosa pero proyectado ese comportamiento en el futuro, sin límites educativos, se convierte en un monstruo social; lo gracioso del niño de hoy se transformará en el "antisocial-múltiple" del mañana. 

Describí en el post anterior las tres expresiones sociales más frecuentes de nuestras histerias adultas: 
-  las fluctuaciones abruptas del humor, en búsqueda de compensaciones eróticas;  
-  los mecanismos de autocompensación y victimismo para gestar y ejecutar deseos inconfesables; 
- las formas distintas de infidelidad evocadoras de la adolescencia y de las inseguridades a las que nos aferramos.

Todas son formas de expresión de nuestra espontaneidad infantil del "rey o de la reina de la casa" que ahora, socialmente nos transforman en monstruos gigantescos que todo lo destruimos.  El objetivo sigue siendo el mismo que cuando éramos niños: sentirnos bien siendo el centro del universo que nos rodea: "el Estado soy yo" de Luis XIV lo repetimos con preconsciencia-consciente. 
Pero, como es claro que quienes nos rodean no tienen porqué rendirnos pleitesía y tienen sus propios problemas caracterológicos, intentamos doblegarlos por los distintos medios que hemos aprendido: con engaños con argucias,  con mentiras, con dos caras, que eso son las histerias.

¿Qué hacer frente a esta realidad? QUERER EDUCAR NUESTRO CARÁCTER. Esto pide de nosotros dos actitudes permanentes: voluntad veraz para cambiar y conocimiento cierto de las potencialidades del propio carácter.

1- Voluntad para educar (ed-ducere; salir fuera) la espontaneidad controlándola a través de la potenciación de sus fortalezas, de su capacidad productiva y de la creatividad en interacción y al servicio de otros.  En otras palabras voluntad para renunciar a todo comportamiento espontáneo y a toda palabra espontánea que no enriquezca por igual a los que me rodean como a mi.
Quien explota sus fortalezas, capacidades y creatividad solamente en provecho propio no quiere educar su carácter, probablemente, porque tuvo la desgracia de poder chantajear histéricamente a quienes lo rodearon y así aprendió su personalidad histérica.
Aquí fácilmente podemos estar los que tenemos grandes ideas, los líderes, los admirados, los exitosos... pero también los pobres, los torpes, los dependientes, los mendigos de favores ajenos, los oprimidos por el sistema social y político... en una palabra todos los que explotamos las debilidades ajenas.

No es cuestión de inteligencia o de habilidades o de talentos, o de oportunidades en la vida, sino de voluntad de cambio para el servicio al otro, para ayudarlo a superar sus limitaciones y sus potencialidades (en la pareja, la familia, el trabajo,la asociación) teniendo como único límite la voluntad del otro de querer ser o no ser ayudado.
Esta es una tarea que dura lo mismo que nuestro carácter:  toda la vida y por eso necesitamos la segunda condición.

2- Conocimiento de las potencialidades del propio carácter
 y, consiguientemente también de las propias debilidades para  lo que requerimos de meditación diaria sobre los espacios y sobre las personas con las que vivimos; esto nos permitirá estar en alerta contra los hábitos histéricos que nuestra historia nos ha enseñado y desarrollará en nosotros las virtudes de previsión y de gozar anticipadamente de nuestros cambios en el control caracterológico (de nuestras histerias).
Las justificaciones con que aliviamos nuestras conciencias al darnos cuenta de los errores de nuestra espontaneidad  tienen que ver con el comportamiento igualmente histérico de los que nos rodean pero, las mentiras elegantes, que eso son las justificaciones, no dejan de ser faltas a la verdad que tienen su raíz en la pereza que nos da el trabajo preventivo o meditación, sobre nuestro carácter y su expresión espontánea para con las personas con quienes tenemos trato (pareja, familia, trabajo, amistades, asociaciones).  Solemos tener pereza para meditar.

Hay muchos modos de meditar y todos serán buenos en tanto nos ayuden a salir de nosotros mismos (ed-duccere) para predisponernos a ir en búsqueda de los valores que tienen las personas con quienes vivimos y compartirlos, de manera concreta.
La meditación es un modo de compartir mancomunado y de forma anticipada los valores de los que nos rodean... superando y disfrutando anticipadamente de la superación de sus limitaciones.
Esto puede parecer una fantasía pero no lo es; hoy, la física cuántica nos muestra como el tiempo es unitario y lo que antes decíamos de futuro podemos experimentarlo, "anticipadamente"; es lo mismo que lo que los místicos siempre nos han dicho y a lo que respondíamos, con desprecio, que eran proyecciones alucinatorias de los místicos; nunca ha sido así, según dicen las ciencias físicas.

Personalmente guío mis diarios momentos de meditación con los siguientes valores: "verdad, justicia, amor y paz"que los he aprendido de Cristo, mi maestro, que así ha identificado el reino de su Padre "venga a nosotros tu reino".
- Visualizo las personas y su entorno, las circunstancias que preveo vivir desde la "verdad que he de descubrir" con ellas y en ellas para mi y hago lo mismo de mi para con ellas.
- Hago hipótesis en mi mente-visual sobre lo que puede ser "justo del actuar de esas personas" a fin de poderlas apoyar y hago lo mismo de mi para con ellas.
- Recuerdo y proyecto mentalmente cuanto de "amable, admirable y degustable" tiene el actuar de las personas y hago lo mismo de mi para con ellas.
- Oro a Dios nuestro Padre, suplicando hallar paz y dar paz... "hágase tu voluntad..."

De esta manera y todos los días, me esfuerzo por controlar mis comportamientos histéricos; a veces lo consigo y otras veces, tengo que pedir perdón.





jueves, 24 de abril de 2014

LAS HISTERIAS DE LOS ADULTOS

Frecuentemente escucho hablar de los comportamientos histéricos de los niños y de los adolescentes y los suelen llamar rabietas, comportamientos caprichosos o pataletas, pero pocas veces he oído hablar de las histerias refiriéndose al comportamiento de los adultos.

Las histerias, psicológicamente hablando, son todos los comportamientos con doble mensaje: en apariencia pretendemos conseguir un objetivo pero, en realidad, perseguimos otro con mayor interés y al mismo tiempo que el anterior.  
Los comportamientos histéricos de los adultos podemos identificarlos con la expresión de "TENER AGENDAS OCULTAS" a la hora de comunicarnos con los demás; "EL SECRETO MEJOR GUARDADO".  Formas de falsedad de vida.
Son tan frecuentes que llegan a constituirse en comportamientos pre-conscientes, dañan mucho las relaciones interpersonales, son la consecuencia más nefasta de la falta de educación del carácter y, muy a menudo, hacen insufribles las relaciones de pareja porque, de múltiples maneras, dan origen a comportamientos de agresión.

Cuando nuestro estado de humor es rígido, intolerante, hosco, taciturno, prepotente, criticón, irritado,impositivo y varía inmediatamente si nos tratan con mimo, con consideración, con ternura y especialmente con erotismo... es señal inequívoca de que nuestro comportamiento es habitualmente histérico con mayor o menor grado de compulsividad y es la consecuencia de no haber educado el carácter.

Cuando pensamos interiormente; no aguanto más, esto es intolerable, siempre es lo mismo, soy la única persona que hace las cosas como se deben hacer, nadie asume las responsabilidades, todos me odian, nadie me quiere "mejor que me coma un gusanito... estamos alimentando una actitud histérica, algo queremos hacer que de momento ocultamos y para lo que nos estamos dando fuerzas.

Los clásicos comportamientos de infidelidad de pareja o de opción de vida, de infidelidad de amistad o de infidelidad de asociación y las reacciones de drástica e inexorable ruptura de la relación por este motivo, son modos de comportamientos histéricos; en los primeros casos son histerias de regresión adolescente y en los comportamientos  de las reacciones son  histerias de inseguridad y temor a ser descubiertos con la misma fragilidad.

Podemos tener razones para expresar nuestro malestar arguyendo que, quienes nos rodean, no responden a las expectativas que tenemos sobre ellos y que estamos, consiguientemente, decepcionados pero si se dan las condiciones de malestar y bienestar, separadas por la ganancia emocional-erótica, queramos o no queramos reconocerlo, nuestro comportamiento es histérico.    

Los comportamientos histéricos son muy frecuentes y nefastos en los ambientes laborales y en las familias; en ambos espacios las histerias destruyen las fortalezas de las personas, se intentan remediar a través de paliativos erótico-sexuales y terminan con manifestaciones de agresividad devastadora de la valoración personal y no pocas veces de la vida misma.

En los ambientes laborales los abusos históricos tanto de la parte patronal como de la parte sindical han dado origen a sin fin de corruptelas o histerias-laborales y, por lo mismo, es difícil propiciar un clima laboral en el que prime la valoración profesional-productivo-personal por sobre la valoración emocional y, consiguientemente erótica.  La expresión "en esta empresa somos una gran familia" es una excelente expresión histérica. Una empresa puede ser familiar pero nunca una familia.
En los ambientes familiares, los atavismos en relación marcados por los "roles de género"  aún perduran y es frecuente encontrar parejas jóvenes discutiendo histéricamente en la calle sobre lo que se supone son sus derechos no respetados por la otra parte y ¿cómo suelen  buscar solucionar las discrepancias?... por la vía emocional-erótica. El sexo calma la ansiedad pero incrementa los problemas y se convierte, en tales casos, en un comportamiento histérico.
En ambos ambientes se emplea el mismo método para afrontar similares expresiones histéricas y en ambos sitios estamos condicionados a idéntica CORRUPCIÓN.  

Creo que la raíz de estos dos ámbitos de manifestaciones histéricas-caracterológicas tenemos que buscarla en el tiempo de escolaridad formal.  Ni en los colegios ni en las universidades se tiene en cuenta la formación del carácter y, consiguientemente y mucho menos se toma en cuenta la formación del carácter interactivo.   Ni qué decir tiene que las familias no tienen, en la inmensa mayoría de los casos, la más remota idea de en qué consiste el carácter y su educación.

La consecuencia es que las histerias campean a sus anchas en los comportamientos de los adultos y la expresión más emblemática de lo que afirmo es... "a esta edad ya no se puede cambiar". Los adultos nos hemos autoimpuesto la creencia de que nos es más ventajoso vivir espontáneamente que con autodominio. 





sábado, 1 de febrero de 2014

EL AMOR ESTÁ HERIDO DE MUERTE POR LAS FALSAS VERDADES - 3

Con esta tercera entrega pretendo dar respuesta a los interrogantes de Mary sobre la vivencia afectiva entre personas, que se sienten y viven comprometidas mutuamente por vínculos afectivos. 
 
No es habitual en el lenguaje coloquial identificar las conductas afectivas con la respuesta sexual y, sin embargo, así es.  Baste como ejemplo para explicarlo con decir que virtual pero, claramente, entre tu como lector-a y yo mantenemos en este momento "relación sexual"... pero, evidentemente, no genital.  La razón es que, si sigues leyendo, estableceremos un vínculo afectivo de aceptación, rechazo o indiferencia, no importa, pero seguirá siendo afectivo. 
 
En la relación sexual entre personas, lo genital puede estar o no estar presente pero siempre habrá un vínculo afectivo-intencional y  nunca un vínculo inconsciente.  Podemos afirmar que carecen de comunicación y de  consciencia afectiva, quienes no tengan conocimiento del "otro"; por ejemplo los infantes y proporcional y paulatinamente, los afectados de demencias (genéticas, seniles, toxicológicas o traumáticas) en sus diversas manifestaciones.  Sin embargo no carecen, necesariamente, de experiencia genital-erótica y frecuentemente se sienten excitados genitalmente sin comprometerse afectivamente en la relación personal.    
 
Aclarados estos conceptos, a modo de recordatorio, trascribo los párrafos del primer enlace de esta serie para facilitar las respuestas que exige nuestra dialogante, Mary. 
 
"La Respuesta Sexual: es el conjunto de conductas de interacción interpersonal conducentes a la comunicación consciente entre seres personales. La base de esta interacción comunicativa es el conocimiento mutuo que inevitablemente interactúa pro y post conocimiento con las vivencias emocional-eróticas. Y por la acción del conocimiento las conductas dan origen a las vivencias afectivas  de aceptación y/o rechazo. Las conductas son todas posteriores a nuestras emociones.
Toda vivencia afectiva es, en consecuencia, un modo de comportamiento emocional-erótico, guiado por el conocimiento del valor de alguien para el logro de nuestras intencionalidades; de no ser así, solamente nos moveremos en el plano de las vivencias emocional-eróticas."
 
Las experiencias afectivas son la consecuencia de algún tipo de intención, no siempre explícitamente manifestada pero siempre "implícitamente-explícita" de estar al lado de "otro" para formar parte de su vida (p.e. la relación entre un maestro y su discípulo o entre un paciente y su terapeuta) y aceptada, de manera "implícitamente- explícita" por ambas partes.  Si "se niega al otro" no existe vivencia afectiva y, por lo mismo tampoco respuesta sexual madura y adulta con el otro. 

Quiere esto decir que puede haber afectividad en un momento y romperse en otro y no implicar que haya habido engaño, por medio, necesariamente.  Esto suele suceder cuando el aprecio, la valoración y la admiración hacia "el otro" disminuyen o desaparecen.  Los motivos  pueden ser muchos pero podemos sintetizarlos en esta expresión: "el otro-a ya no me enriquece y, por el contrario nos pone, a ambos, en riesgo de empobrecernos".

Esto quiere decir que la relación interpersonal "afectivo-sexual", para poder ser saludable y creciente, requiere de voluntad consciente y práctica para cultivar, por parte de  ambos, la mutua valoración, la mutua necesidad y el mutuo apoyo, con los que enriquezcamos los objetivos del otro-a.  Esto es así porque  la vivencia afectiva no es espontánea, en contraposición con  la vivencia erótico-genital que sí lo es, sino intencional, volitiva y... comunicativa; es decir, requiere de "comunión, común-unión".

¿Es entonces la vivencia afectiva entre las personas limitante y limitadora?  Sin lugar a dudas... porque la vivencia afectiva exige claridad de objetivos a ser logrados por "ambos" y como la vida es cambiante por necesidad, requerimos de diálogo, de negociación y de consenso en el modo de acometer los objetivos y así poder alcanzarlos.  Por consiguiente es limitante de nuestra espontaneidad (que sólo es emocional-caracterológica) y de nuestros caprichos (que sólo son individuales) y de nuestra pereza (que mata toda comunicación = común-unión)

¿Se puede enseñar a amar y hay que enseñar a amar al otro?  En y desde la relación afectiva SI se puede y se debe enseñar a amar al otro-a, pero aceptando la limitación volitiva-intencional-caracterológica del otro-a. 
Si el otro-a no ofreciera respuestas de reciprocidad efectiva-afectiva (porque obras son amores y no buenas razones) aunque sean lentas o imperfectas... la respuesta de amor ("Amor es el vínculo intelectivo-volitivo-libre que une a las personas para alcanzar la plenitud de su ser de personas, en la perfección de lo posible") será imposible de lograr y seguir insistiendo indefinidamente solamente conducirá al abuso de uno sobre el otro, a la muerte psicológica, social o física de uno de ellos o al martirio de quien decida dar sin pedir a cambio.
Así se explica la ineficiencia afectiva observable entre padres e hijos, o las relaciones de acoso y abuso entre parejas y los asesinatos pasionales. La buena intención de solamente de una de las partes no será suficiente para lograr que la relación afectiva cristalice en amor; ni siquiera con la actitud martirial de una de las partes.

¿La vida de relación afectiva afectará la propia estabilidad si se tolera indefinidamente la "pobreza afectivo-amorosa" del otro?  Sin lugar a dudas la afectará negativamente y terminará enfermando psicológicamente (ansiedades, depresiones y agresividades para consigo misma) por lo que, y si el tolerante de la pobreza ajena no tiene otros mecanismos de compensación afectiva, ordenados y saludables, que le permitan crecer en su "ser persona" terminará por contagiarse de la misma pobreza afectiva que quiere ayudar a corregir y morirá en el intento, de muchas maneras.

Para ayudar a restaurar  la pobreza afectiva de otro, evitando los riesgos de contagios y muertes diversas, no conozco otro método que el cultivo de la vida espiritual propia (religiosa o no) o, dicho de otro modo, el cultivo de la vivencia mística.  De no estar dispuestos a esto, es mejor no intentar ser redentor de causas imposibles porque que en lugar de una persona pobre o enferma terminaremos teniendo dos.
 
 
 
 
 
 

martes, 14 de enero de 2014

EL AMOR ESTÁ HERIDO DE MUERTE POR LAS FALSAS VERDADES - 2

En base al post anterior, me será más fácil contestar las preguntas que prometí responder, con la intención de no dejar cuestionamiento alguno sin responder. (tampoco pondré imágenes en este post)

Puesto que la persona humana está estructurada por la organicidad somática (o física), por la experiencia psíquica (o afectivo-cognitiva) y por todos los modos de vivencia espiritual (sexualidad o amor) y siendo esta última expresión la que da unidad, es la guía y da sentido a las otras dos, hemos de convenir en que el amor o sexualidad puede y debe estar implicado en la organicidad somática (o genitalidad) y de igual modo lo ha de estar en las vivencias afectivo-cognitivas. Pero es igualmente claro, en la experiencia de todos, que "del ser al deber ser" suele haber mucho trecho por lo que es necesario analizarlo y así contestar a los interrogantes de Anónimo y de Debora.

Es muy frecuente escuchar y leer que los varones y las mujeres amamos de manera diferente.  Hay dos dimensiones que distinguir: el actuar cotidiano en la expresión del amor y la "potencia de ser" personas en las expresiones de amor.

Indudablemente somos morfológica y funcionalmente diferentes y esto está condicionado filogenéticamente, para cumplir roles procreativos (biológicos y sociológicos) complementarios, pero cosa muy distinta es el condicionamiento  caracterológico cuya función genética es la comunicación propia de la especie que, en nuestro caso, la evolución de nuestro cerebro la ha llevado a superar e  independizarse de la fase filogenética, de manera tal que las funciones genital-procreativas no son ya instintuales sino solamente pulsionales. 

No existe en los seres humanos, biológica y científicamente hablando, el instinto sexual, aunque se afirme  lo contrario millones de veces en textos con cariz científico, divulgativo, procaz, coloquial o religioso.  Y porque así es podemos orientar nuestra pulsión genital-procreativa como mejor nos parezca sin que por ello, en estricto rigor, se produzcan disfunciones orgánicas o enfermedades ni patologías emocionales de ningún genero.  Podemos orientarla hacia la recreación, la socialización, la procreación o hacia la continencia con la más variada diversidad de intenciones (la ciencia, el arte, la política, la producción literaria, la religión, el servicio y todas las formas de altruismo en general)

De lo dicho se desprende que la diferencia en el amar erótico-genital entre varones y mujeres es solamente cuestión de educación o no educación del carácter de los individuos.  Desde mi experiencia profesional puedo aportar tres observaciones que considero valiosas para este análisis:
  1. Que la falta de educación de la espontaneidad del carácter y el control consiguiente del mismo ("los prontos") es la causa principal de las dificultades y consiguientes fracasos de las relaciones de pareja y, por lo mismo, de los divorcios y este es un mal que por igual atañe a hombres como a mujeres.  De aquí se deriva otra causa de dificultades graves para la relación de pareja: la dificultad o la carencia de diálogo verdadero.
  2. Que la educación en el auto-control del carácter es más fácil de observar entre las personas homosexuales que entre las heterosexuales.  Esto no quiere decir que carezcan de problemas las relaciones interpersonales entre estas personas pero sí nos pone de manifiesto que la "androgineidad caracterológica" (dominio del carácter para la comunicación) debería ser uno de los objetivos a proponernos alcanzar todas las personas, sin pretender renunciar a nuestro carácter, pues no lo conseguiremos por ser éste de naturaleza genética.
  3. Que las llamadas necesidades genitales de los varones y mucho más apremiantes que las correspondientes de las mujeres son solamente consecuencia de la falta de educación de carácter de los hombres.  En la práctica, tienen las mujeres mayor capacidad de respuesta erótico-genital que  los varones y más sostenida en el tiempo.
Las supuestas necesidades genital-caracterológicas, diferentes entre los dos géneros son disfraces del "apetito de poder" para el dominio de un individuo sobre el otro (y de ahí de un grupo sobre otro) porque no nos han enseñado en nuestra pubertad (tiempo prioritariamente importante) a conocer y dominar nuestro carácter de manera tal que esté orientado al logro de objetivos mancomunados, creativos y pausados en el tiempo y en ese proceso identificar el gozo de la existencia.  (Permítanme hacerles un llamado a releer los post relativos a la importancia de educarnos en la vivencia de la soledad y el silencio)   Por el contrario nos condicionan para alcanzar con la mayor rapidez posible y sin importar quién pague el costo de la inmediatez (si nosotros, los que nos rodean o ambos) lo que se nos antoje o nos proponga el marketing como momento promisor de "felicidad".
¿Qué hacer cuando esta realidad negativa nos haya alcanzado?... aplicarnos el dicho de que lo que no aprendió Pepito tendrá que aprenderlo Pepote.

Ahora bien, ¿puede la vivencia erótico-genital llegar a ser una expresión de sexualidad y amor?  Sí, puede y debe llegar a serlo para lo cual es imprescindible la creatividad conducente a la expresión y experimentación de gozo o de placer y, cuando así se logra, se habrá superado la dimensión genital para integrarse como dimensión emocional-afectiva-erótica porque tendrá como objetivo el gozo de la otra persona.  De no ser así, la relación genital no pasará de ser una modalidad más de "masturbación" (no entendido el término literalmente, claro está).  La sexualidad puede y debe expresarse en la genitalidad pero no se logra de manera espontánea; se precisa de consciencia que guíe al autocontrol, a la creatividad y a la generosidad; en suma a la educación continua del carácter.

Este comportamiento erótico-genial-creativo tiene, además de los costos inherentes a la creatividad, otros de mayor envergadura: romper dos expresiones de hipocresía: una, moral-religiosa y otra, social-política.

La hipocresía moral-religiosa expresada en la afirmación de que "todo acto genital ha de estar abierto a la vida" para ser moralmente saludable (vida es el  término que se usa para disfrazar el concepto  "procreación") .

La comunicación erótico-genital entre personas tiene triple finalidad: comunión emocional (pasional), encuentro personal (afectivo) y función procreativa (dar vida). Esta tercera finalidad no debe estar librada al azar, entre personas, sino que debe formar parte del orden, dirección y sentido de sus vidas para lo cual no puede dejar de ser previsible y, por lo mismo, no todo encuentro erótico-genital debe estar irrestrictamente abierto a la procreación pues, de no ser así la procreación carecería de dignidad personal.  El criterio es dictado por personas que no asumen la paternidad ni biológica, "por autodefinición", ni educativo-social aunque no tienen impedimento jurídico para ello y utilizan sistemáticamente doble-discurso: el oficial y el privado.

Ahora bien, sabido es que nuestra biología suele saltarse "a la torera" la capacidad de previsión y, a veces nuestros absurdos eufórico-pasionales ayudan a la biología y, entonces, la vida se hace presente como consecuencia de los mismos.  En estos casos la vida nueva ha de ser asumida como parte de la relación erótico-genital para que pueda tener la categoría de relación erótico-genital adulta, madura y saludable y, por ende, relación erótico-genital entre personas; no valen escusas que serán siempre expresiones de hipocresía amparadas por miedos a perder comodidad y buscar hedonismo, facilismo y secundar el carácter sin educación para afrontar responsabilidades adultas y la propia vida.

¿Y qué si la nueva vida es producto de una violación? 
Es claro el tema; se trata de un comportamiento patológico social, es la consecuencia de una enfermedad social; luego es la sociedad quien ha de asumir el fruto de tal patología como lo hace con cualquier otra enfermedad o pandemia y llevarlo, por la política y educación adecuada, a término saludable. 
Vale decir, no se puede condenar a la madre gestante a cargar con la obligación de una maternidad educadora que no eligió y de la que fue víctima, si es que no está preparada para hacerlo, pero la sociedad no tiene poder, ni moral, ni jurídico, aunque así se lo atribuya apelando a la democracia, para eliminar una vida humana con igual potencia de ser persona que cualquier otro ser humano engendrado.
La madre gestante sufre un "accidente social" como hay tantos accidentes que tenemos que sufrir y la sociedad tiene la obligación de ayudarla a superar esta "patología social.

Debatir políticamente sobre la licitud jurídica del aborto en estos casos es, simple hipocresía político-social, facilismo, hedonismo social, conveniencia económico-financiera, una forma más de encubrir la pena de muerte en lugar de afrontar la patología de la violencia de género con eficiencia, que de eso se trata.

Ambos modos de hipocresía tienen el mismo común denominador: búsqueda de ganancias; de dominio ideológico (sojuzgación de la libertad por la ocultación de la verdad);  ganancia social (proposición falsa  de redención de la conciencia), y ganancia económica (consecución de adeptos).

Llegados a este punto abordaré los interrogantes de Mary... pero lo haré en el siguiente post para no hacer éste más extenso.

lunes, 6 de enero de 2014

EL AMOR ESTÁ HERIDO DE MUERTE "POR LAS FALSAS VERDADES" -1

Responde este post a la promesa hecha a los dialogantes Mary, Anónimo y Debora, al comentar , CUANDO DECIMOS ¡ TE AMO !, ¿ QUÉ DECIMOS, VERDADERAMENTE ?
Tienen tanta densidad de contenido sus aportes e interrogantes que me veo obligado a responder en dos post; el primero de conceptualización teórica y marcadamente controversial en relación con lo que la gente dice, escribe y vive a todos los niveles (intelectuales, sociales, políticos, religiosos etc.) y, sobre esta base, en el segundo, responder directamente los cuestionamientos hechos.  No usaré imágenes esta vez, por lo extenso del tema.

He de comenzar por algo temerario: definir el amor. "Amor es el vínculo intelectivo-volitivo-libre que une a las personas para alcanzar la plenitud de su ser de personas, en la perfección de lo posible".
Excluyo de la relación de amor, a todos los entes no personales porque el vínculo que se puede establecer con ellos no puede tener homogeneidad paritaria: no se puede proponer como objetivo de la relación la plenitud de ser personas para ambas partes.
 
El amor, en la presente definición, está condicionado por la magnitud que las siguientes variables pueden alcanzar en cada persona: la inteligencia que guía la consciencia de ser personas con limitaciones, la voluntad para superar las limitaciones propias buscando la plenitud, gozosamente, de las mismas y la libertad de unión con otras personas para alcanzar la perfección de todo su ser de personas, hasta donde esta perfección les sea posible a las personas involucradas.  Estas tres variables se vinculan entre sí  constituyendo entonces el amor hacia sí mismo, y se vinculan con las correspondientes variables de otras personas, constituyendo el amor a alguien.  Es vínculo que hace la cópula y, por ello, hace fértil la relación de las tres variables (inteligencia, voluntad y libertad).

Ahora bien, estas tres variables, con la cópula o vínculo que las hace fértiles, pueden actuar sobre la totalidad de la persona en su compleja tridimensionalidad: somática o corporal, anímica o psíquica y espiritual o quedarse fijadas (estancadas obsesivamente o mayoritariamente) en alguna de ellas y dar origen a las vivencias emocionales, a las vivencias afectivas o a las vivencias sexuales. 

Solamente la vivencia consciente, intencional y volitiva de las tres dimensiones, guiadas por la consciencia espiritual (que no ha de confundirse con confesionalidad religiosa alguna) da lugar a la vivencia de la sexualidad.

La expresión inequívoca de la sexualidad humana es toda manifestación de creatividad que logre, eficientemente, el crecimiento y la expresión de los individuos como personas.  Los modos con que las personas nos expresamos creativamente son, en consecuencia, las expresiones de nuestra sexualidad, al margen de como sea o no sea la expresión de la genitalidad (o vivencia emocional) y de la expresión sexual (o relación afectiva)

La respuesta sexual de la persona humana, para ser tal, ha de ser orientada desde la sexualidad y para la sexualidad (es decir, por y para la creatividad) y desde ella la persona humana, asumirá el comportamiento y la conducta genital y no al revés si quiere ser y expresarse como persona; si invierte el proceso será un simple ser humano, un animal humano más, dentro de los millones de especies animales que existen en nuestro planeta.   La inversión de este orden y, consiguientemente la priorización de la emocionalidad (siempre erótico-genital) para el dominio del otro y en contra de la creatividad (lo que crea y hace crecer al otro) es lo que explica todas las violencias (entre individuos niños y adultos, entre parejas, en las organizaciones laborales, en las sociales tanto civiles como religiosas, los homicidios y las guerras).

Una cosa es la respuesta genital, otra la respuesta sexual y una tercera la respuesta de sexualidad.
Sé que lo expuesto no es fácil de aceptar porque se habla indistintamente de todo como si fuera una misma cosa y así se habla de "fases de la respuesta sexual humana" como si en eso solamente consistiera la sexualidad de la persona humana
Las así llamadas "fases" sí lo son pero de la genitalidad humana (como especie) algunas de las cuales involucran a la afectividad humana pero con eso no se involucra el actuar de la persona humana, necesariamente y, por lo general la persona preocupada por el éxito de estas fases está ausente de la vivencia sexual-afectiva y totalmente lejana de la sexualidad, especialmente entre los varones.

Es claro por el enunciado, que son tres los conceptos claramente diferenciables a tenerse en cuenta en la formación y en la vivencia de esta realidad: sexualidad, respuesta sexual y conducta genital.

La Conducta Genital: es todo comportamiento biológico de los organismos humanos, conducente a la experiencia de placer y a la reproducción.
La conducta genital está guiada por la vivencia emocional-erótica: ambas experiencias están intrínsecamente unidas por nuestra química neuro-endocrina, es decir, funcionan en razón de los mismos estímulos hormonales en razón de lo cual nunca se vivencia una dimensión emocional sin que deje de expresarse la apetencia eróticaEl grado de conciencia sólo depende de la atención (o tiempo que le queramos dedicar) e intención (u objetivos que pretendamos alcanzar) que pongamos en el objeto de apetencia emocionalEsto nos afecta desde nuestra lactancia hasta las vivencias espiritual-religiosas  (prueba de lo dicho son las expresiones de erotismo de los lactantes y las confesiones -experienciales-de algunos místicos)  y tiene como base de acción el diencéfalo.

La Respuesta Sexual: es el conjunto de conductas de interacción interpersonal conducentes a la comunicación consciente entre seres personales.
La base de esta interacción comunicativa es el conocimiento mutuo que inevitablemente interactúa pro y post conocimiento con las vivencias emocional-eróticas. Y por la acción del conocimiento las conductas dan origen a las vivencias afectivas  de aceptación y/o rechazo. Las conductas son todas posteriores a nuestras emociones.

Toda vivencia afectiva es, en consecuencia, un modo de comportamiento emocional-erótico, guiado por el conocimiento del valor de alguien para el logro de nuestras intencionalidades; de no ser así, solamente nos moveremos en el plano de las vivencias emocional-eróticas
En consecuencia, hemos de eliminar la falsa conciencia del altruismo a ultranza en la relación afectiva y nos afecta esta realidad en todas nuestras relaciones desde las parentales o familiares hasta las empresariales e intelectuales, sin eximir a las altruistas, apostólicas, religiosas y espirituales.  Y, claro está, esto tiene costos que, generalmente, no nos han enseñado a identificar ni educado para vivir con libertad espiritual, sino con temor estéril, porque nada de cuanto hacemos por "los alguien" se escapa a esta realidad. Tiene como sustento de acción el neocortex básicamente operativo-funcional.

A la luz de lo dicho es que debemos analizar los enredos e intrigas que se generan en los ámbitos laborales, sociales, empresariales, políticos (tanto civiles como religiosos) que entorpecen permanentemente las vidas personales como las societarias (civiles y religiosas).  No discriminamos ni orientamos rectamente lo emocional-erótico de lo afectivo porque en nuestro fuero interno no lo llamamos por su nombre para no tener que afrontar la toma de decisiones, guiados por la verdad.

La sexualidad:  es pues el uso consciente, diferenciado e intencional de las vivencias genitales (o emocionales) y sexuales (o afectivas), para ser y expresarnos como PERSONA entre personas.  Así definida y vivida, la sexualidad es equivalente al amor. En consecuencia, es falso que se pueda hacer el amor: el AMOR SÓLO PUEDE SER CREADO, es decir, consecuencia de la creatividad que puede manifestarse en el ámbito de lo emocional (o erótico-genital) y en el ámbito de lo afectivo (o cognitivo) pero que habrá de estar desbordado por la búsqueda consciente y estable del crecimiento de las personas que libremente se vinculan (o copuladas desde el espíritu). La base orgánica de acción de la sexualidad es la estructura prefrontal (base de las acciones volitivo-intencionales)

Si, para las personas humanas,  podemos expresar como sinónimos los términos sexualidad y amor, el estado que mejor los definiría a ambos sería la ESPONSALIDAD cuya etimología (ex - pondum -allii) equivale a QUITAR EL PESO AL OTROEn esta tarea de quitar el peso de la historia, del carácter y de las circunstancias al otro, puede estar involucrada la genitalidad o no estarlo pero, sin duda, siempre estará involucrada la vivencia emocional-erótica, como inequívocamente lo estará la afectividad (o conocimiento de las necesidades del otro) y lo que de ninguna manera estará ausente será la libre y consciente voluntad de unión, de vínculo,  de cópula de ambos espíritus.

Estas tres formas enunciadas de vivencia son evolutivas y, por lo mismo, circunstanciales-cambiantes y posibles de salud y de patologías.  De forma tal que se precisa de acciones terapéuticas preventivas o profilácticas y de acciones curativas periódicamente para asegurarnos la salud de las mismas.

Las acciones preventivas son el conjunto de estrategias terapéuticas para la educación del carácter y el control de la espontaneidad del mismo.
Las acciones curativas son el conjunto de estrategias para el estudio del impacto que la historia personal vivida (infancia, relaciones parentales y familiares, eventos significativos, etc.) sigue teniendo en las relaciones interpersonales que establecemos (sociales, laborales, de pareja, etc.) Exige ajustes periódicos terapéuticos sobre el diálogo que tenemos con los demás con quienes nos vinculamos en forma continua o esporádica y sobre la calidad del mismo.

Espero sepan disculpar lo extenso de este post; con base en él podré responder los interrogantes hechos por las personas mencionadas al inicio del mismo y a las explícitamente dialogantes que se quieran sumar ahora.













 

domingo, 15 de diciembre de 2013

¿ FELICES FIESTAS O FELIZ NAVIDAD ? o ¿ FELICES FIESTAS DE NAVIDAD ?

Hace cuatro años, en una farmacia española, me despedí el día 24 de diciembre deseando a quien me atendió, que tuviera una Feliz Navidad... Y alguien me corrigió diciéndome que como estábamos en un estado laico, lo que procedía era desear Felices Fiestas, para no ofender a quien no fuera creyente.  
 
Quedé perplejo y no supe, en ese momento, diferenciar si lo que me decían era producto del respeto al diferente o de la pusilanimidad.  El ambiente de fiesta era notable, casi estruendoso por doquier y el despilfarro de dinero en esos días, a juzgar por las cifras publicitadas por los m.d.c.s. y pese a la crisis que se decía vivir en la ciudadanía era impresionante y, entonces me pregunté... ¿Cuál o Quién es el referente de estos acontecimientos?
 
Tengo amigos de distintas confesiones religiosas y otros que se profesan agnósticos o ateos; de todos ellos he recibido parabienes y congratulaciones navideñas con frecuencia, como yo les he felicitado en las festividades en las que ellos conmemoran acontecimientos significativos en su vivencia social o mística. 
Recuerdo haber preguntado a un amigo ateo, qué celebraba en Navidad y me contestó que la fiesta de la familia.  Creo recordar que me explicó que la navidad desde siempre había sido, para él, tiempo de reencuentro familiar.
 
No se necesita apelar a la susceptibilidad del laicismo o al respeto por los laicos, a quienes también corresponde tener respeto por los creyentes, para coincidir con mi amigo. Nuestra diferencia está en  que yo leo la fecha como el inicio de encuentro de la Familia Divina con todas las otras formas de familia que a lo largo de la historia se han dado y las que se darán en lo sucesivo entre las personas humanas. Y quien originó esta fusión, teológicamente hablando, ha sido Cristo luego, en análisis riguroso las fiestas de Navidad como fiestas de familia, sin Cristo, en occidente no existen. Cosa distinta es tener o no tener consciencia de ello.
 
Hay muchos que, con sobradas razones, niegan la divinidad del Cristo histórico: yo tengo dos razones para afirmarla: una de carácter histórico-antropológica y otra de carácter metafísico-espiritual que comparto con Uds.


La de carácter histórico-antropológica es que durante más de 2000 años ha habido miles y miles y miles de personas que silenciosamente y sin reivindicar a la historia de los pueblos, costos ni derechos han dado y siguen dando hasta hoy, su vida por afirmar "creo - me adhiero - confieso"... la divinidad de Cristo

Y el fruto de esos incontables miles de personas que hoy se incrementan - por desgracia literalmente - es... el conjunto de DERECHOS HUMANOS sobre los que la sociedad occidental y oriental sustenta el progreso.


La razón de carácter metafísico-espiritual es el invento, hecho por Cristo, de la EUCARISTÍA.  Este hecho sólo puede ser producto de la mente de un loco o de un dios.  Y por cierto, ya narra el evangelio que  sus parientes fueron alarmados con la noticia de que muy cuerdo no parecía estar... precisamente porque anunciaba que se quedaría como alimento para la humanidad.
 
¿ Un loco quien parte la historia en dos mitades en el antes y el después de El ? Se cuenta en la historia de la humanidad con culturas religiosas de tanta y más larga duración que la cristiana pero ningún personaje, como Cristo, ha cambiado la historia en dos partes.

¿ Un loco quien impone con sólo argumentos de razón metafísica, el valor de las personas sin importar su condición ni física, ni social, ni mental, como valor supremo del orden social y por encima de cualquier otro interés económico, científico, cultural y jurídico ? Pensadores en la historia que han dignificado a los seres humanos hay muchos: los clásicos griegos, los clásicos orientales o Séneca dentro de los latinos y muchos actuales, pero ninguno como Cristo ha elevado a los seres humanos -sin límite de condición- a la dignidad de partícipes místicos de la Divinidad del Absoluto en la dimensión de HIJOS DE DIOS.

¿ Un loco que aglutina a todos los pueblos de la tierra y al margen de sus propios calendarios y creencias para conmemorar el paso de un siglo a otro, que se definió casualmente por uno de sus seguidores, el astrónomo y teólogo Dionisio Exiguo ?  Recordemos, por ejemplo, con qué algarabía celebró China... el cambio de siglo hace muy poco, y para nada coincidente con las efemérides de su cultura.
 
Quien ha marcado estos cambios en la historia con sólo sus propuestas... no puede ser un loco, y si no lo es, sólo nos queda una alternativa: es Dios. 
A los humanos no se nos habría ocurrido jamás una idea semejante porque somos demasiado cuerdos para hacer tal locura: "quedarnos como alimento para todos" ¡ qué locura !;  esa, es tarea de una mente divina. 
 
Capítulo aparte merece el costo de la confianza y confirmación en esta adhesión o fe, cuando analizamos los capítulos tristes escritos por sus seguidores, por su iglesia, en el pasado y en el presente que hizo expresar a Gandhi, por ejemplo, que sería cristiano si sólo existiera el evangelio pero no los cristianos.  Pero eso no es lo que quiero compartir con Uds. en esta Navidad.
 
Las Fiestas de Navidad sin Cristo, carecen de sentido lógico y creo que es a los no creyentes  y a los que alardean de la supuesta bondad del laicismo, a quienes corresponde tener expresiones de respeto para con los creyentes y unirse a ellos para disfrutar de estas festividades en lo que significan metafísica y místicamente, por ser esta efeméride ícono referencial del inicio de cambio para toda la humanidad en el progreso social y cultural del ser humano, hacia la identidad como persona, respetando las limitaciones que aún quedan por superar y que son tareas que deberemos afrontar, juntos, los creyentes y los no creyentes en la dirección mística que la Natividad de Cristo nos anuncia cada año, porque cada año varía la dimensión mística de la Navidad.


Por eso saludo a todas las personas que quieran dialogar conmigo:  FELICES FIESTAS DE NAVIDAD.
 
 
 

viernes, 6 de diciembre de 2013

CUANDO DECIMOS ¡ TE AMO !, ¿ QUÉ DECIMOS, VERDADERAMENTE ?

Es difícil saber si la expresión "te amo" es la que más escuchamos en la vida o son expresiones alrededor de las palabras  "dinero, riqueza, placer, poder, sexo, justicia, violencia, guerra..." pero a buen seguro que las expresiones de amor son las palabras que más nos gustaría escuchar, pero no necesariamente decir .
 
No sé cual sea la experiencia que Uds. tengan, al respecto, pero yo siempre me he preguntado, si el "te" no tendríamos que cambiarlo por "me"; es decir, "me amo a través de ti". 

Nunca he tenido claro si los actos de amor, entre las personas humanas, son actos de donación como se insiste en decir o una búsqueda de enriquecimiento propio y, consiguientemente, de egoísmo y narcisismo que pueden ser legítimos por necesarios, o las dos cosas en alternancia asimétrica, es decir, actos de donación en los que una de las personas da más que la otra.

Si aclaráramos en nuestro fuero interno y en nuestras relaciones interpersonales estas ideas, nos ahorraríamos mucho sufrimiento porque aceptaríamos que la igualdad no existe en la naturaleza y, por consiguiente, tampoco entre las personas humanas o pondríamos distancia entre nosotros, sin conflictos, porque no aceptaríamos la desproporción en la entrega mutua y nos separaríamos sin más.

Digo sin conflictos porque no fantasearíamos ni con expectativas de cambios imposibles (que son como querer meter un clavo en la pared a base de cabezazos)  ni nos impondríamos la obligación de soportar la impertinencia cruel de quien se apoya en leyes civiles o sacras para no cambiar.
Ni tengo la obligación de ayudar a cambiar a quien no quiere hacerlo, "porque así demuestro que lo amo", ni tengo que soportar hasta la muerte a quien me está matando "porque así lo he jurado ante Dios".  NO porque, al menos, el Dios que Cristo nos ha revelado es un Dios de vivos, no un Dios de muertos y El mismo se definió como Camino, Verdad y VIDA.

Creo que las confusiones provienen de la multiplicidad inmensa como se ha definido la palabra amor.  Existen registradas más de 30,000 referencias  en 0.29 minutos en "san google" tan pronto se solita información sobre el tema por lo que consiguientemente el verbo amar se conjuga, es decir, se actúa de miles y miles de formas diferentes, sin olvidar la forma del BUEN HUMOR, que es la forma de conjugar el verbo H´AMAR, con H.

En esta línea del sentido del humor y con el apoyo de imágenes y leyendas quiero seguir interrogándome y dialogando con Uds. sobre qué decimos cuando afirmamos... te amo.


¿Quién respeta a quien?... La inocencia, y no el prejuicio, es el canal de comunicación entre ambos seres en esta imagen; la igualdad es la expresión del respeto mutuo, y el beso dado y recibido es la fusión de dos almas amantes.

Te amo, es un beso dado y recibido, respetando al diferente.



Manifestación distinta  del "te amo" es esta siguiente: el límite de mi amor es el azar y mi paciencia; entre el azar y la paciencia, me pongo precio que tienes que pagar para tener acceso a mi. 

¿Irónico y hasta jovial, verdad?...  NO; es la declaración  "dis que" amorosa del dominador ahora y pronto, del maltratador. Lo que ahora es irónico, luego será sadismo, porque quien pone precio  a lo que dice dar, miente y quien miente, tarde o temprano, mata.

Te quiero y te amo, en castellano, tienen significados diferentes. 
 
Quien dice te quiero, puede decir que "un clavo saca otro clavo" pero quien dice te amo, sabe que ha tatuado en su cerebro el aprendizaje de la otra persona y los aprendizajes vivenciales, como los tatuajes son indelebles.
 
 
 
 
 
 
 
Te quiero, equivalente a me quiero y puede afirmar como si de
verdadero amor se tratara, lo que sólo es búsqueda de hedonismo y de pereza.  Y así reza lo que sigue...
 
Este eslogan puede aparentar bondad pero sólo es expresión de pereza ante los retos que plantea la historia de la otra persona y miedo a perder el hedonismo que promete el disfrute de la pereza compartida.  El resultado es la mentira como atmósfera de la relación que es, por sí misma insostenible y generadora de  infidelidades.
 
Aceptar el eslogan de te amo como eres, equivale a decir: "me enriquece tu pobreza" y, si eso es verdad, ¿será falso que me amo en tus limitaciones?
 
 
 
 
 
Estamos tan condicionados por estas confusiones que hasta nos parece perfecta cualquier manifestación afectiva o amorosa que nos centre en nosotros como parejas o como próximos, como si nuestra existencia pudiera ser realidad y tener sentido sin los demás.
 
Qué distinto sonaría el eslogan de este afiche si dijera... "elige a la persona que haga más bonito el mundo en que vivimos con otros"
 
Necesitamos perdernos para poder ganar; de cualquier otro modo siempre perderemos. 
 
Quien pierde su vida la gana, afirmó Cristo hace veinte siglos, pero preferimos sentir la suavidad de los peluches, al vigor de la verdad.
 
 
 
 
 
 
 


 

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