
En las certezas, el "poder" es su Fortaleza; la "información" es su Oportunidad; el "conocimiento" es su Debilidad y, los "sentidos" son su Amenaza.
Lo que nos asegura tener y consolidar el poder es la información: sin ella sólo experimentaremos debilidad social o amenazas personales por igual fundadas como paranoides. Ahora bien...
Si es en el orden del gobierno... la información e informantes nos asegurarán el poder o lo debilitarán.
Si es en la relación interpersonal, el conocimiento de la-s de la otra-s persona-s no nos otorga seguridad o certeza de dominio ni de fidelidad, porque nada es estable en las personas.

En síntesis, la certeza que nos aportan los sentidos es efímera, es decir, cambiante y lo que hoy es, mañana no existirá, porque habrá cambiado.
TIEMPOS DE CREENCIAS: Cuando decimos "creo que"... expresamos, con diversos contenidos, alguna vivencia desde las inteligencias: " Emocional-Intuitiva y Racional-Volitiva"; esto es, intuimos que algo es cierto y deseamos que lo sea.
Es el resultado de aprendizajes culturales y vivenciales, en base a los cuales nos auto-afirmamos e intentamos darnos seguridad hacia el futuro; es lo que llamamos "auto-estima".
La "autoestima" (= autoafirmación + seguridades) es su Fortaleza; las manifestaciones de las "re-vivencias o evocaciones emocionales" son su Oportunidad de erudición: la "re-edición cultural" es su Debilidad porque se esclerotiza y, el reforzamiento de los aprendizajes del pasado son su Amenaza porque se repiten ecoicamente e impiden el crecimiento.

En la repetición de las creencias se refuerzan las tradiciones y las culturas, con las que nos sentimos seguros de tal manera que ante cualquier nuevo enfoque o visión de las tradiciones culturales, sentimos que nos debilitamos.
Las creencias son los modos intelectivo-emocionales que nos hacen sentir que lo local es lo más hermoso, lo mejor del mundo y se convierten por igual en "fortalezas y amenazas"; del resultado de esta antítesis se derivan todos los fundamentalismos.
Psicológicamente, las creencias (a-críticas) están en la base de todas las adicciones (estupefacientes, farmacológicas, sexuales, laborales etc.) y de las relaciones sadomasoquistas cuyas manifestaciones más detestables son la esclavización sexual y las violencias de género. Ambas son expresión de lo que anteriormente denominé "contradicción entre las fortalezas y amenazas de las creencias"
Socio-políticamente dan origen a las opciones populistas y a las reacciones sociales frente a ellas. En efecto, se oferta, políticamente, y se vota, mayoritariamente por emociones, por inercia y por pereza intelectual.
Religiosamente las creencias originan y sustentan las tradiciones conductuales en contradicción con las doctrinas que supuestamente las sustentan porque no se quiere resolver la "fortaleza vs. amenaza" y la "oportunidad vs. debilidad" que todas las creencias conllevan.
Espiritual y místicamente hablando, las creencias, cuando carecen de sustento y contenido (relación personal con el Absoluto) dan origen a conductas fundamentalistas en la expresión social y a múltiples formas de psicopatía (hasta la psicoticidad aguda) en las conductas individuales. Ambas formas de manifestación psicopatológica son confirmadas (triste y lamentablemente) por páginas nefastas de la historia remota y reciente, en todas las confesiones religiosas.
TIEMPOS DE FE: La FE es la adhesión a ALGUIEN (Absoluto o relativo, pero siempre personal) fundamentada en la "lógica de la inteligencia intuitivo-deductiva" que desarrolla, operativamente, comportamientos y conductas "volitivo-intencionales", estables en el crecimiento, para lograr la comunión con ese Alguien. La resultante es el juicio creciente de "Sé, de quien me he fiado". No existe Fe en las cosas o en los acontecimientos o en las creencias o en las certezas; la fe sólo se expresa hacia las personas.
Ese "alguien" buscado volitiva-intencionalmente u otorgado es la Fortaleza de la Fe; el "valor otorgado" volitiva e intencionalmente, a ese Alguien es la Oportunidad de la Fe para imprimir dinámicas de aprendizaje de vida, en orden a lograr la comunión en ese Alguien, quien se constituye en su Debilidad y, el actuar desde la "intuición a-lógica" es su Amenaza.

La adhesión a Alguien, implica relación unitiva entre personas por el valor que, al menos una de ellas, cree descubrir en la-s otra-s.
Suele fundamentarse en la adhesión intelectual con un concepto o doctrina que funciona como un "algo mediador" para el desarrollo de la inteligencia intuitivo-deductiva del valor de Alguien. Ambas adhesiones (personal y conceptual) generan AMOR con 3 características: percepción intuitiva, expresión volitiva y consciencia a-lógica.
Histórico-socialmente es la causa de la adhesión (= amor) a las personas que han satisfecho nuestras necesidades básicas y, al lugar que nos cobijó por inhóspito o depauperado que sea (lugar de nacimiento, nación, patria)
Psicológicamente es la causa de la adhesión (= amor) a las personas desconocidas (enamoramientos) y a personas con relación circunstancial (compañeros de algo).
Religiosamente es la causa de las devociones más extrañas y de los comportamientos aflictivos más absurdos, por masoquistas, hacia entidades que personificamos antojadizamente.
Místicamente, la Fe es la fuente de vida de servicio hacia los más débiles; de conductas incondicionales de seguimiento a personas por los ideales que encarnan como valor para nosotros; de supeditación y veneración a personas (líderes, parejas, hijos) , y de comportamientos martiriales protagonizados como testimonio perenne de amor a Alguien a quien se otorga valor de Absoluto.
En la cultura occidental en que nos movemos, hace poco tiempo que hemos celebrado las festividades de la Pascua de Navidad y nos preparamos para la celebración de la Cuaresma y Triduo-Pascual. Estos tiempos están preñados de conflictos y contradicciones entre certezas que apetecemos, creencias que heredamos y expresiones de fe que desarrollamos. Y esta es la razón motivadora del presente post que les ofrezco, con ánimo de dialogante aportación.
La palabra PASCUA, tiene como referente el concepto teológico de "el PASO SALVADOR" del Ser Absoluto, evocadora de la restauración de la dignidad del pueblo judío, sojuzgado por Egipto y, de distintos modos, fue adoptado por las otras dos religiones con PERSONIFICACIÓN DIVINA: la cristiana y la islámica.
Ahora bien, de entre estas 3 religiones, las Pascuas de Navidad y de Resurrección, tienen un sólo referente socio-históricamente hablando: la Persona de Jesucristo en su nacimiento y en su resurrección. Pero, a excepción de la historicidad de su existencia en el tiempo, carece de toda otra certeza: no hay certeza histórica de cuándo nació y cuándo murió y tampoco de las demás circunstancias y doctrinas atribuidas a su existencia.
Las llamadas "verdades evangélicas" son verdades teológicas pero no verdades históricamente comprobables.
Lo que sí tiene valor de "certeza" es que su Persona y la doctrina a Él atribuida son la base de los "valores humanistas" de nuestra historia y que ha partido el tiempo de la humanidad en 2: antes y después de Él.

Pero es obligado reconocer que, socio-religiosamente, resulta rescatable el valor de estas creencias, por la valoración de las relaciones emocionales de la "familia, de los grupos organizados y de los núcleos amicales" que generan.
La Pascua de Navidad y de la Resurrección "-desde la FE-" vale decir, desde la adhesión a la persona y doctrina de Jesucristo es la única expresión de la inteligencia intuitivo-racional-volitiva, que da orden, dirección y sentido a las creencias de estas pascuas.
Por eso, a todos los que viven las Pascuas de la Natividad y Resurrección de Jesucristo, desde las dimensiones rescatables de la "certeza, de la creencia y de la FE" les deseo FELICES PASCUAS.