La depresión melancólica tiene dos raíces posibles: el carácter y/o la inteligencia emocional
Si el origen es el carácter, estaremos frente a una de las modalidades depresivo-endógenas. Y si el origen es la inteligencia emocional, estaremos ante expresiones de inseguridad que, a su vez hunden sus raíces en el predominio de los "modelos de apego: inestable e inseguro" vivenciado en los 9 primeros años de edad.
En ninguno de los dos casos se trata de la mal llamada "falta de auto-estima"; esta seudo-expresión de personalidad no es otra cosa que la carencia de éxito social y es una de las sintomatologías de la depresión que en determinados casos actúa como causa y en otros como consecuencia de la depresión misma.

Qué paradoja... La bondad, la generosidad, el altruismo (comportamientos todos generadores de endorfinas- antidepresógenas y equilibradoras de la serotonina) pueden desencadenar, por saturación, una de las formas depresivas más destructivas del equilibrio de la personalidad.
La causa de este fenómeno (que hoy recibe pomposamente el nombre de "burn-aut" o "quemados por la vida") reside en la sublimación de los modelos infantiles de apego antedichos, que las personas han desarrollado o sufrido y con los que se han sentido complacidos por muchos años pero, en un momento determinado, quieren decir... "basta, yo también existo".

En buena cuenta, todos los ámbitos del quehacer adulto le están bloqueados porque en todos, inconscientemente, ha tratado de revertir (mediante la bondad, el servicio y correcto desempeño de metas por objetivos) la inestabilidad y la inseguridad emocionales que le fueran impuestas durante la infancia y para cuya liberación nunca recibió ayuda. Era difícil para los que la han rodeado pensar que pudiera estar necesitando ayuda quien siempre dio ayuda con alegría; he aquí la paradoja.
Llegado este momento de análisis y para mejor entender lo que respondo a la dialogante que motiva este escrito les remito, estimados dialogantes, al post mencionado en el primer párrafo. De esta manera podremos seguir enriqueciendo nuestro pensamiento a la par que respetaremos la identidad de la persona que motiva nuestro intercambio de ideas.
Al preguntar si su comportamiento es el correcto o no y qué "debe hacer", describe con detalle los eventos últimos vividos en los tres ámbitos de su quehacer, mencionados, y a ello respondo así...
Has obrado con gran acierto con las 3 personas y momentos:
1- Has ubicado las causas de tu malestar (casi siempre hay más de una y por eso sentimos estar saturados), de tu tristeza y miedos a la soledad.
2- Las has enfrentado una a una (aunque creo que aún te falta con tu hija, con quien tienes el tema pendiente para cuando esté recuperada de sus dolencias que, por ahora bastante tiene la pobre, con ellas, pero me parece que está proyectado hacia ti sentimientos negativos que tiene hacia su esposo; ten cuidado con esto y si lo confirmas... en algún momentos habrás de confrontarla; no tengas miedo porque el mayor error que cometerías, tanto por ella como por ti, sería no hacerlo y por lo referente a que tu pudieras excederte... la historia de tu vida no te lo permitirá).
3- Has tomado la decisión saludable de poner distancia definitiva de ellas.
Pero, ojo, nuestra memoria tiende a traicionarnos siempre, por muy seguros que creamos estar de nuestros recuerdos pero mucho más cuando experimentamos soledad y solemos RETROCEDER; ten cuidado.
¿Y cómo se tiene cuidado?... Proponiéndonos un objetivo (a largo o corto plazo) donde tengamos que poner CREATIVIDAD; porque la creatividad siempre nos produce "endorfinas y dopamina = gozo seguro".
(No dejes de hacer ejercicio físico; el mejor para ti es la danza, pero no hagas de ello una obsesión)

Me parece que este es el riesgo más probable que tu corres, dada tu historia, así que invéntate algo que te produzca beneficio a ti y empezarás a sentirte libre y a disfrutar de tu soledad. Tiempo de soledad creativa.