Las traiciones son las formas eficientes para acabar, matar, asesinar... la amistad... y de matar algo o todo de nosotros mismos.
Pero ¿qué es o, mejor aún, qué son las traiciones?
Los términos "traición y tradición" tienen el mismo origen etimológico y están entre sí íntimamente relacionados. Derivan del verbo "tradere = entregar"
-apoderándonos de algo o cambiando lo que se nos dio para entregar-, en el caso de la traición, o
-entregando, transmitiendo "enriquecido" lo que hemos recibido-, en el caso de la tradición.
El término "tradición" deseo que sea entendido, en este post, como las diversas formas culturales y comportamientos con que los distintos grupos humanos se han enriquecido con valores perennes y/o trascendentes a lo largo de la historia. No considero tradición a los comportamientos o costumbres banales o destructivos o agresivos o de subvaloración entre las personas, o de éstas para con la naturaleza. Estos comportamientos son considerados, por mí, como expresión de "traición", hacia nosotros mismos.
El término "tradición" deseo que sea entendido, en este post, como las diversas formas culturales y comportamientos con que los distintos grupos humanos se han enriquecido con valores perennes y/o trascendentes a lo largo de la historia. No considero tradición a los comportamientos o costumbres banales o destructivos o agresivos o de subvaloración entre las personas, o de éstas para con la naturaleza. Estos comportamientos son considerados, por mí, como expresión de "traición", hacia nosotros mismos.
Así pues, traición es adulteración, cambio para apoderamiento, de lo recibido
y, tradición es la entrega enriquecida, para ser fiel, de lo recibido.



¿Se puede decir, entonces, que los cambios son malos porque son traicioneros? NO, los cambios son necesarios para vivir, para crecer y para desarrollarnos como personas; pero éstos han de estar conducidos por la creatividad y hacia la creatividad y expuestos, no ocultos, a la acción crítica-creativa de quienes nos han transmitido los valores. Sólo así podremos evitar traicionarnos a nosotros mismos y a las personas e instituciones que forman parte de nuestra misma cultura.
No es válido pensar que a nadie le importa, ni tenemos que informar o dar cuentas de lo que hagamos o pensemos. Por el contrario, nos debemos a todos por dos razones:
- porque nada de lo humano nos es extraño y
- porque no tenemos origen ni razón de ser por nosotros mismos.

La tradición construye y fortalece nuestras relaciones y amistades en tanto que la traición mata nuestras amistades y la propia vida porque nos priva de la savia de las raíces de nuestras culturas.
CULTIVAR Y CRECER EN LA TRADICIÓN demanda FE Y AMOR.
TRAICIONAR Y TRAICIONARNOS no demanda esfuerzo alguno; SÓLO DEJARNOS IR HACIA ATRÁS.