Re-sentimiento
es volver a experimentar un sentimiento o volver a re-cordar algo añadiendo una
emoción. Tiene como base de la acción lo
que ”el corazón nos dicta” (cor, en latín, corazón) y por eso decimos que “re-cor-damos con sentimiento”;
juntamos la memoria de algo o de alguien (que es un acto de nuestra
inteligencia) con una emoción.
Volver
a poner juntos hechos del pasado y sentimientos no tendría porqué ser negativo,
ni triste ni penoso. Sin embargo cuando
decimos que estamos re-sentidos, añadimos “otro acto del corazón”, el ren-cor,
sólo que esta vez mezclamos el acto del corazón con el esfuerzo de nuestros
riñones (ren, en latín, riñón) y así
expresamos que nos duele lo que recordamos y sentimos; de alguna manera al recordar
nos duele el corazón y los riñones.
¿Qué
hacemos entonces?...Lo que hayamos aprendido a hacer frente al dolor:
- Quejarnos
para que alguien alivie nuestro dolor y entonces esparcimos el chisme por donde
podemos = meledicencia- Alejarnos de la fuente de dolor y entonces evitamos el contacto más que al fuego = ansiedad y obsesión
- Eliminar la fuente de dolor y entonces ojo por ojo y diente por diente= venganza
- Buscar alivio a las causas del dolor y entonces MEDITACIÓN, PAZ Y PERDÓN
MEDITACIÓN:
Si algo que sucedió hace mucho tiempo nos sigue afectando, significa
que nuestro carácter es débil y somos incapaces de ser libres de nuestros
sentimientos y pensamientos negativos.

Es el momento de educar nuestro carácter que es, en definitiva, el
responsable del dolor que nos causa el resentimiento, el rencor, la obsesión y
el estrés.
PAZ:
Nuestro
objetivo es vivir en paz con nuestro pasado, con las personas que han formado
parte de nuestra historia y con nosotros mismos. Pero no se puede vivir en paz
si no trabajamos para la paz.
Porque
querer tener paz y guardar resentimiento es como tomarse un veneno esperando
que la persona en la que pensamos al tomarlo, se muera; eso es, simplemente,
esquizofrénico.
El
siguiente ejercicio puede ayudarnos a conseguir la paz; se conoce en psicoterapia gestáltica como el ejercicio de "la silla vacía".
Escoge el nombre de esa persona que te provocó la emoción más
intensa y negativa, para hablar con ella pero estarás solo sentado en una silla frente a otra vacía donde "estará la persona escogida". Dile con sencillez cómo te sientes, qué fue lo que te molestó o hirió en esos momentos que recuerdas con amargura y de qué manera ese hecho ha influido en tu vida.
Ahora vas a ser esa persona y te vas a sentar en la otra silla, explicando
la situación desde su punto de vista refiriéndote a cada uno de los
sentimientos y pensamientos que has descritos anteriormente.

Si tu respuesta es que sí, piensa si vale la pena que te amargues y sufras por una persona así o más bien te merece la pena decidirte a…ser feliz porque eso es lo bueno para tu salud; tu tienes la obligación de ser feliz.
Aprende a perdonarla porque no vale la pena y a perdonarte por haber perdido el tiempo y deja atrás el pasado de tu carácter.
PERDÓN
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Con frecuencia estamos enojados con nosotros mismos porque pensamos
que somos tontos y que nosotros provocamos o permitimos lo que sucedió, etc. En
realidad no supimos hacerlo de otra forma porque no aprendimos, porque no nos
enseñaron a dominar el carácter. Pues ahora es el momento y sólo depende de nosotros, sin excusas de edad... ni de nada.
El primer aprendizaje del perdón ha de ser: Aceptar que la vida no es ni justa ni injusta; la vida es el don
de un conjunto de potencialidades, con la obligación de desarrollarlas y la
primera potencialidad es ser feliz.
Esto es igual para todos.
Hay cosas que no podemos cambiar; gentes que son injustas con nosotros, porque sus metas, ideas, emociones, e.d., su cultura de origen es diferente a la nuestra y cuando luchan por su bienestar, pueden ir en contra del nuestro. Esto evocará en ti el resentimiento de rencor, la venganza… ¿qué hacer?... pues algo que te haga feliz y con lo que hagas feliz a "un hermano" para que perdonar sea recordar sin resentimiento, si no puedes olvidar.