jueves, 2 de junio de 2016

LA CONTINUIDAD EN LA RELACION DE PAREJA CON DOLOR O CON SUFRIMIENTO... ¿ES SIGNO DE VIRTUD, DE AMOR O DE SADO-MASOQUISMO?

Tres conceptos en dinámica interactiva (vida virtuosa en pareja; dolor y/o sufrimiento y, amor y/o sado-masoquismo)  alrededor de un foco-intencional: la vida saludable en pareja. Se diría, a priori que amor y virtud son correlativos, que se implican el uno en el otro y... no es así necesariamente. 
- La virtud = fuerza o esfuerzo, puede encubrir nuestra egotización (buscarnos sólo, a nosotros mismos obsesivamente, predominantemente) porque no podemos tolerar en nuestras vidas el "fracaso social, amoroso, profesional, etc." 
- El amor es, como he definido en post-s anteriormente " el vínculo intelectivo-volitivo-libre que une a las personas para alcanzar la plenitud de su ser de personas, en la perfección de lo posible".
- La virtud y la vida virtuosa pueden conducir al amor o a la egotización y, en consecuencia, hacer de lo bueno y necesario algo patológico e inclusive perverso, por lo que hemos de estar en alerta para "no borrar con el codo lo que escribimos con la mano".
- El amor requiere siempre de la virtud y de la vida virtuosa y, porque incluye necesariamente la interacción de las personas involucradas en el vínculo, genera siempre, en acto o en proceso, vida saludable y elimina siempre la relación patológica sado-masoquista. 

Hechas estas aclaraciones diferenciadoras entre virtud, amor, egotización, vida saludable o patológica podemos reiterar la pregunta de inicio LA CONTINUIDAD EN LA  RELACIÓN DE PAREJA CON DOLOR O CON SUFRIMIENTO... ¿ES SIGNO DE VIRTUD, DE  AMOR O DE SADO-MASOQUISMO?

La respuesta a este interrogante es fácil de descubrir en el enunciado inicial (...dolor y/o sufrimiento y, amor y/o sado-masoquismo). En el orden de las dos duplas conceptuales, vemos que... dolor y amor se corresponden como también lo hacen sufrimiento y sado-masoquismo
  • El amor -adulto y maduro- = "tu eres antes que yo, más que yo y superior a mi, pero no sin mi" siempre es doloroso porque nos exige post-poner (posponer = poner después de...) nuestro interés personal de crecer y desarrollar nuestra libertad ante la necesidad que tiene el-a otro-a de hacerlo o porque conviene hacerlo dentro de la dinámica interactiva de prioridad alternativa (conveniencia coyuntural de apoyar al-a otro-a de carácter profesional, económica, salud, intelectual, política etc.) Y es doloroso por partida doble es decir... o porque hemos de renunciar a nuestra prioridad o porque hemos de recordar -y no ceder- al otro-a porque... "no es sin mi".
El amor -adulto y maduro- en pareja, nos exigirá vida virtuosa con dos bases de acción:
- el diálogo continuo, objetivo y periódicamente-evaluativo de toda nuestra vida, en el que hemos de incluir nuestras historias y nuestros caracteres.
- la renovación de nuestro compromiso de ayudar al-a otro-a "para alcanzar la plenitud de su ser de persona, en la perfección de lo posible".

El amor, así entendido, es un trabajo continuo muy lejos de las vivencias emocional-eróticas (siendo como son necesarias, pero no suficientes y que deben continuar expresándose en formas nuevas) de los inicios de nuestra mutua atracción y que irá cambiando porque somos vida = cambio.  Las vivencias del amor emocional-erótico nos pronostica "paz efímera", es decir, "paz dulce por mientras duren las circunstancias fruitivas de la experiencia erótico-genital; casi... paz adolescente (adolescente = que adolece, que le falta... adultez-realista, autónoma y productiva).  Las vivencias del amor  adulto y maduro nos pronostica "paz diferente" a la que nos ofrece el mundo de la publicidad hedónica-economicista. 

Se podría decir que el amor adulto y maduro "no es de nuestro mundo", de nuestro momento histórico... por eso necesita de vida virtuosa. Y, desde mi experiencia profesional puedo testimoniar que... sin apoyo externo es muy difícil de lograr porque los sistemas educativos (directos e indirectos) no nos han formado en el uso de técnicas de registros, de auto-evaluación y de análisis de nuestros comportamientos; en consecuencia somos fácilmente manejables por "otros", de ahí la conveniencia de que escojamos nosotros a "esos otros" y que no nos los impongan.

La realidad que irá cambiando porque somos vida = cambio, nos confrontará, también, con expresiones de
  • El amor sufriente y sado-masoquista que tiene como base, expresiones étnico-culturales, religiosas, políticas, legales y económicas y que también exige virtud, pero no mancomunada ni en alternancia recíproca sino en relación de mayor-menor, superior-inferior, absoluticidad-relatividad; en suma, la exigencia de la virtud se le impone a la persona dependiente por cuya relación, se establece en ella, la consciencia del deber...(cultural, religioso, legal, económico, de paternidad, etc.) sin llegar jamás a ser, realmente,(por falta de libertad intelectual, emocional, legal, económica, ancestral, religiosa, etc.) "vínculo intelectivo-volitivo-libre" y está siempre marcado por el sufrimiento que engendra la esterilidad como persona y la muerte.
Ningún argumento étnico-cultural, religioso, político, legal o económico librará a la parte de la pareja considerada inferior,  de la-s muerte-s, ni siquiera las obligaciones-emocionales de compasión, bondad, solidaridad o de caridad, porque con ellas sólo se logra reforzar en el dominador -siempre maltratador- la consciencia psicopática de hacer un bien a la víctima.

Librarse de estos condicionamientos por uno-a mismo-a no es fácil y sólo lo consiguen personas excepcionales, dotadas de estructuras caracterológicas con mucha riqueza (recibidas genéticamente), que se transformará en rebeldía inteligente, mansedumbre activa y astucia aguda y que les permitirá librarse de los condicionamientos históricos (personales o étnicos) sin hacer daño a los demás y sin hacerse daño a ellos-as mismos-as.  Las personas dotadas de estos caracteres son pocas.
Las vivencias del amor sufriente y sado-masoquista también son reforzadas por presiones educativas (directas e indirectas) y puedo testimoniar que... sin apoyo externo es muy difícil que las personas así condicionadas logren liberarse de los opresores, abusadores, maltratadores y de sus sagaces maneras de esclavización, persecución, intimidación y asesinatos (fisiológicos, psicológicos y psico-somáticos que son los más dolorosos porque son de larga duración). 

Estas personas requieren, para su liberación, reeducarse = salir de sí mismas e ir hacia otras personas a las que -real y eficientemente- puedan ellas ayudar y así reconstruirse.  Si se quedan en la recepción de ayuda... repetirán para con el "agente liberador" la misma relación de dependencia que hayan podido tener con su abusador-a, primero-a. Y fácilmente el liberador (terapeuta, acompañante espiritual, nueva pareja, etc.) se convertirá en el-a nuevo-a opresor-a, en el-la nuevo-a esclavizador-a.

Lo antedicho es la explicación de dos experiencias contrapuestas: 
- la eficiencia de los grupos terapéuticos en los que "los pacientes" aprenden que la historia vivida no anula sus potencialidades, oportunidades y fortalezas, que sólo las ha aletargado... y que pueden ser libres de otros, de su historia y de sí mismos 
- la elección de una nueva pareja que, con el correr del tiempo, se percibirá como casi idéntica a la primera, con la alarmante convicción y expresión de ..."no tengo suerte en el amor"

La clave para cambiar la relación sadomasoquista estriba en el logro del amor  adulto y maduro que nos pronostica "paz diferente" a la que nos ofrece el mundo de la publicidad hedónica-economicista.




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