domingo, 24 de marzo de 2019

LA LIBERTAD... ¿ NOS FACULTA PARA SER IRREVERENTES ?

El día 19 de marzo pasado, al final del programa de televisión española, LOS DESAYUNOS (LD), comentaron sobre la puesta en escena teatral "Dios tiene vagina" en el teatro madrileño "El Matadero" y, dos de los contertulios, dijeron explícitamente lo siguiente: (no pongo los nombres porque los desconozco)
-el primero- "me parece bien; tienen todo el derecho de hacerlo porque en este país hay plena libertad de expresión y nos hemos ganado el derecho de ser irreverentes".
-la segunda- "yo estoy de acuerdo (con lo que dijo -el anterior contertulio) y en que tienen el derecho de burlarse de las costumbres religiosas, si quieren y hasta de hacer pornografía porque a nadie se le obliga a asistir... con tal de que no se incite a la violencia".

De veras que en nombre de la libertad de expresión ¿se puede ser irreverente?;  no es así, en España, jurídicamente hablando. Prueba de ello es que La Justicia ha impuesto multas económicas (de cuantía simbólica, es cierto) al Futbol Club Barcelona, por permitir (como terceros responsables) burlas al Rey y no respetar el Himno nacional. Y si pensamos en la vecina Francia, a la se suele tomar de referencia en el uso de las libertades (como legado de la Revolución Francesa y su filosofía socio-política) es bueno recordar que el presidente Sarkozy dispuso la suspensión del los partidos de fútbol en los que se repitieran irreverencias análogas.

Parece ser que la Ley no avala el derecho de irreverencia hacia las personas, más allá de que tengan cargos u ostenten títulos o sean ciudadanos de los llamados "de a pie".  Recordemos las veces en que personas injuriadas, en los parlamentos nacionales, han respondido a los "irreverentes que gozaban de impunidad jurídica en razón de su cargo de parlamentarios"... retándolos a que repitieran fuera del recinto parlamentario que los protegía y ante la prensa, la misma expresión de irreverencia, para poder querellarse judicialmente contra ellos.  Que yo sepa, ninguno de los valientes irreverentes lo ha hecho... porque saben que las irreverencias pueden ser punibles. 

LAS IRREVERENCIAS no están reconocidas como un derecho de la libertad de expresión. Y quienes las cometen se exponen a recibir reacciones de agresión y hasta de muerte como sucedió en  el penosísimo y lamentabilísimo caso de CHARLIE, en años pasados, porque hay varias formas de incitar reactivamente a la violencia (a lo que se refirió la segunda contertulia) y una de ellas es la irreverencia porque no faltará quien se exalte y ejerza  lo que esa-s persona-s pueda-n considerar -también, como su derecho de expresión de libertad-: "ojo por ojo". Hoy, desde la opción evangélica no es una alternativa, para los cristianos y quizás porque esto se sabe es que, los ufanamente irreverentes, esgrimen ante los cristianos su irreal pero cacareado derecho de libre expresión.

Y es que... SÓLO TENEMOS LIBERTAD Y DERECHO-S PARA HACER EL BIEN y para buscar el bien en todas sus formas posibles y con la ayuda de todos los que se interesen en esa-s dimensión-es del bien; hacer el mal, hacer sentir mal arbitrariamente a las personas, no es un derecho de la libertad de acción o de expresión de la-s persona-s, porque hacer el mal o hacer sentir mal a otros es, siempre,  un signo de insalubridad psicológica y de psicopatía social explícita, con mayor o menor gravedad recogida por los códigos legales. Y hemos de tener en cuenta que los comportamientos de psicopatía social no eximen de responsabilidad jurídica y social; mucho menos de responsabilidad moral, ética o mística.

El comentario de la segunda contertulia, en su epílogo, lo matizó con... "el no riesgo de provocar violencia", y con razón. Pero olvidó que su comentario de permisividad y tolerancia "irenista", lo estaba haciendo en un horario abierto a todos los públicos, y me preocupa especialmente el público púber y adolescente porque suele estar ávido de liberalismo y de "no-importaquismo" moral.
Me permito la osadía de pensar que, esta señora estará de acuerdo en afirmar que, si los menores de edad hacen uso de canales de pornografía ,serán los padres, tutores o maestros los que habrán estar en alerta educativa, pues los males sociales y morales que de ese uso se derivan suelen ser graves psicológicamente y, socialmente, económicamente costosos. 
Pero si ella hace propaganda a favor de la pornografía en horario abierto a todos los públicos... "¿estará haciendo uso de su libertad de expresión o abuso, que incita subliminalmente a la violencia?". ¿ O en su consciencia no es así, señora ?

En verdad, desconozco si lo que yo afirmo fue la intención, o no, de la señora aludida pero tampoco el resto de los contertulios ni el director del programa hicieron la menor mueca de desaprobación o desacuerdo, respecto de las opiniones expresadas por sus compañeros de mesa (tácitamente por respeto a la libertad de expresión de la prensa), lo que a mi parecer, les hace cómplices pasivos de lo expresado por estas dos personas en referencia.

Me han dado la impresión de que temen que al periodismo se le puedan poner límites porque están hartos de haberlos soportado y ahora preconizan la libertad irrestricta de la prensa (como mecanismo reactivo) en todas sus formas porque, según afirman,  " tienen el deber de informar " de lo que acontece en el mundo, sin emitir juicios de valor moral sobre ellos. 
Pero no es así porque, en el caso que estamos analizando: sí han emitido juicios de valor y de valoración moral en horario abierto a todos los públicos; es más, no es posible propagar una noticia, cualquiera que esta sea, sin emitir un juicio de valor aseverativo o soterrado o subliminal o más o menos manifiesto sobres los comportamientos descritos.

Pienso que estas personas que afirman tener derecho o que afirman que "nos hemos ganado el derecho" a ser irreverentes, reaccionarían, se expresarían y sentirían ... diferente... si alguien en nombre de la libertad de expresión hiciera parodia o caricatura (con facilidad de identificación gráfica) sobre dos personas, queridas, de su entorno familiar. En este caso hipotético, inventado por mi, ¿se sentirían violentados o, incitados a la violencia o, experimentarían la impotencia de ser esclavos de sus afirmaciones?

¿ Qué hacer frente a las provocaciones, cada vez más frecuentes, de los que hacen uso del supuesto derecho a ser y/o expresarse irreverentemente ? Tres acciones: las dos primeras nos corresponden a todos los adultos, sin restricción, y la tercera a quienes tengamos responsabilidades educativas.
  •  Denunciarlos por todos los medios, jurídicos y de comunicación social, a nuestro alcance y esperar la acción de los sistemas de justicia que normalmente llegarán tarde, pero llegarán de algún modo, dejando antecedentes que luego podrán ser usados con eficiencia legal-coercitiva. 
  • Reaccionar con indiferencia pasiva y con mutismo social ante sus hechos, porque todos son comportamientos social-histéricos de cuyas raíces (los que los ejecutan) no siempre son conscientes y que se suelen extinguir con quienes los protagonizan porque no suelen tener ningún aporte para con la "verdad trascendente y porque estéticamente son grotescos".
  • Hacer pedagogía  social e histórica -explícita- con los niños y adolescentes, al respecto de lo que es y debe perseguir la libertad, para que del mal socio-psicológico, denunciado, puedan aprender a respetar, a defenderse y defender a las personas vulnerables y ayudarles a librarse de las "reacciones emocionales perversas" que con distintas tonalidades caracterológicas se suscitarán en ellos, por contingencia necesaria.
La libertad y la verdad guardan relación biunívoca (porque se implican necesariamente en todas las acepciones que el desarrollo social ha inventado) y si una de las dos falla, la otra sólo existe desde las expresiones de perversidad, es decir, desde la psicopaticidad en mayor o menor grado.  Dicho de otro modo, somos personas libres (de manera saludable) cuando pensamos, nos expresamos y actuamos ayudando a otras personas a descubrir la verdad que buscan sin imponerles nuestra forma de entender la verdad. Y nos comportamos verazmente, nos expresamos verbalmente con veracidad y pensamos  verazmente en nuestro fuero interno, cuando apoyamos la libertad de los demás.

Estas dos dimensiones  -libertad para la verdad y verdad para ser libres- son incompatibles con la irreverencia porque la irreverencia es siempre un mecanismo de agresividad contra alguien y subliminalmente una forma de incitación a la violencia.







domingo, 3 de marzo de 2019

LA PEDOFILIA, LA PAIDOFILIA Y LA PEDERASTIA... PANDEMIA CRIMINAL, MANÍACO-GENITAL: ¿ QUÉ NOS PASA EN ESTE MOMENTO HISTÓRICO?

 
Este post, que comparto con todos para reflexión y diálogo que nos permita buscar juntos pautas de solución, al problema enunciado, está motivado por uno de tantos reenviados del WhatsApp que recibí de un amigo; por la respuesta que le remití y, por el acontecimiento que en el Vaticano han protagonizado los líderes de las Conferencias Episcopales de la Iglesia Católica... respecto de este tema que yo califico de pandemia criminal, en la sociedad actual.

Este comportamiento de abuso sexual, de criminalidad infantil y misoginea y de impunidad político-social no es nuevo en las diferentes sociedades en las que nos acogen y nos asociamos; ha sido una lacra que se ha perpetuado en la historia de la humanidad porque nos empeñamos en ser "HUMANOS, MUY HUMANOS, DEMASIADO HUMANOS" (en boca de Nietzsche). Porque nos auto-engañamos al atribuirnos el derecho de ser humanos-libres, para no asumir la obligación de ser personas-humanas-libres. Nos convencemos de que ambos conceptos (seres humanos y personas humanas) son idénticos y, estoy convencido al analizar la historia de la humanidad y sus distintas sociedades, y al pensar mi propia historia, de que no es así. (me permito remitirles al post del 28 de enero de 2018, para mayor abundancia)

Les transcribo el whatsapp recibido y que probablemente puedan haber leído ya, y la respuesta que me mereció:
 
(sic) " CARTA DEL EMPRESARIO JUDIO, SAM MILLER, A LOS CATÓLICOS, EN DEFENSA ANTE LOS ATAQUES A LA IGLESIA CATÓLICA, POR CASOS DE PEDOFILIA. Posted by Oficina JM / enero 21, 2014.
SAM MILLER ESCRIBE SOBRE LOS CATÓLICOS,  prominente hombre de negocios, judío, de Cleveland:
¿Por qué los periódicos realizan una venganza  contra una de las instituciones más importantes que tenemos hoy en los Estados Unidos, es decir, la Iglesia Católica?¿Ustedes saben que la Iglesia Católica educa a 2,6 millones de estudiantes cada día a un costo para la Iglesia de US $10 billones, lo que representa un ahorro para los pagadores de impuestos de US $ 18 billones? Los que continúan estudios de grado representan el 92%.
La Iglesia tiene 230 universidades en USA, con una población de 700,000 estudiantes.
La Iglesia Católica tiene un sistema de organización de no lucro de 637 hospitales y atiende a 1 de cada 5 personas en tratamiento hospitalario, en todo sentido, en este país.

La prensa ha echado la culpa a la Iglesia Católica de la enfermedad de pedofilia, lo que es tan irresponsable como culpar a la institución del matrimonio, del adulterio.
 
Permítanme darles algunos datos que los católicos deben saber y recordar. Por ejemplo, el 12% de 300 clérigos protestantes encuestados, admitieron haber tenido sexo con un miembro de su iglesia; el 38% reconoce haber tenido algún contacto sexual inapropiado.
Según un estudio de la Iglesia Metodista el 41.8%de mujeres-clérigos reportaron comportamiento sexual no deseado; el 17 %  de las mujeres laicas han sido acosadas sexualmente.
Mientras que el 1.7% de los clérigos Católicos han sido encontrado culpables de pedofilia, el 10% de los clérigos Protestantes han sido hallado culpables de pedofilia.
 
Éste no es un problema católico. Un estudio realizado de los sacerdotes católicos en los EEUU muestra que la mayoría son felices de ser sacerdotes, y más en los que hubieran esperado serlo y que si se les diera una segunda oportunidad hubieran escogido ser sacerdotes, aún en esta situación infame que la Iglesia Católica está sufriendo.

La Iglesia Católica está sangrando por heridas internas.  La agonía que la Iglesia siente y sufre no es necesariamente culpa de la Iglesia.  Uds. han sido heridos por un pequeño número de sacerdotes descarriados, que seguramente ya han sido despedidos.
 
Caminen con su frente en alto.  Siéntanse orgullosos de pertenecer a la organización no gubernamental más importante de los EEUU.Recuerden lo que dijo Jeremías: -Deténganse en los caminos, miren y busquen las rutas antiguas, donde están las sendas correctas y escojan seguir por ellas y encontrarán descanso para sus almas-
Estén orgullosos de dar testimonio de su fe con reverencia y conozcan lo que su Iglesia está haciendo por otras religiones. Siéntanse orgullosos de ser católicos "

Respuesta a mi amigo y a todos-as los-as dialogantes:
 
Es triste, muy triste constatar que la incontinencia invade la vida de nuestro mundo actual, y que si analizamos la historia de guerras fratricidas, la incontinencia ha sido la causa de los conflictos bélicos y no las necesidades por la subsistencia de los pueblos.
Que la violencia sigue siendo el modus operandi de los seres humanos, facilitada ahora por el uso masivo de las tecnologías electrónicas.
Que somos humanos, muy humanos, demasiado humanos, casi sólo humanos. Existen, en todos los tiempos, íconos que nos asombran por el salto trascendente que hacen de su vida y a esas personas las llamamos con admiración, santos o héroes, pero no cambian el ritmo de la humanidad
Que para ser, decir y obrar como personas humanas no basta un título o un objetivo o una habilidad competitiva, para usar un término actualizado.
Que ser personas entre personas y para los humanos, se necesita FE en la persona que puede llegar a ser cada ser humano. FE es adhesión a una persona, y no creencia que es siempre expresión de una duda; la FE sólo puede darse entre las personas y hacia las personas.  Si los clérigos aludidos en los crímenes de pedofilia hubieran actuado su FE, en coherencia con la sentencia evangélica de Mt 19, no tendríamos que lamentar esta infamia desde la confesionalidad formal.
Que la falta de FE o, dicho de otro modo, la visión o la falta de visión del Absoluto que inhabita en las personas, y que nos capacita para ser deitáticas en la historia individual y de la humanidad... es la razón de los abusos, esclavizaciones y de los crímenes sexólicos de hoy y ayer, sin importar quien los protagonice (clérigos, laicos, políticos, padres, familiares, conocidos o traumatizados)
Que necesitamos, además, perseverancia en la adhesión a la grandeza deitática que tenemos las personas, como potencia de ser, que es el fruto de la ESPERANZA
Que la FE y la ESPERANZA vividas... en y con las personas humanas... son las razones que engendran la POTENCIA y la FUERZA de la CARIDAD (FUERZA o virtud; fuerza de las virtudes que intencional y perseverantemente desarrollemos  las personas).
Que la caridad que guía el conjunto -en expresión matemática- del (Amor  x  Justicia) es la única forma eficiente de revertir este estigma filogenético que arrastramos de ...
 
Homo hominis lupus... por... HOMO HOMINIS PHILIUS DEI
 
Que las fuerzas = virtudes de la Fe, de la Esperanza y de la Caridad... liberadoras del estigma etológico, no se pueden alcanzar desde la individualidad, desde la soledad, desde el solipsismo... porque es un trabajo agotador y con el tiempo involucionamos quasi  inconsciente e involuntariamente hacia los estadíos etológicos (animalescos)
Que las fuerzas de la Fe de la Esperanza y de la Caridad sólo pueden ser vividas incrementativa y consistentemente en las colectividades, en las familias o en las parejas como última instancia, porque...  
 
La caridad no son dádivas ni solidaridad ocasional; la caridad es honestidad de vida ... renovada cada día, controlada cada día, impulsada cada día.  Y esto no se puede desarrollar desde la individualidad; porque ésta se fatiga y se agota.

NOTA: Las virtudes (o fuerzas) de la FE, de la ESPERANZA  y de la CARIDAD son dimensiones de la potencialidad mística-humana... que por igual pueden ser desarrolladas... desde la confesional-teológica que desde la conciencia social-laica, porque son fuerzas potenciadoras de nuestro ser personas, entre personas y para las personas.
La confesionalidad teologal de las mismas, sólo añade un contexto socio-cultural.

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